Dirigida por Mariano Pensotti, la obra contrapone lo efímero con lo duradero. Dos escenarios; uno con la historia de un director de cine, y el otro con la historia que quiere contar

Por Gabriela Koolen

cineastas 2

Lo narrativo juega con lo teatral y con lo cinematográfico, encontrando un lenguaje propio a través del cual se cruzan diversas temáticas. Ese parece ser el sello de Mariano Pensotti, dramaturgo y director teatral, formado también en cine y artes visuales. Así, con una puesta que rompe con lo tradicional, Cineastas cuenta las historias de cuatro realizadores de Buenos Aires a lo largo de un año, en el que filman sus películas. Mediante una escenografía dividida en dos escenarios, las historias de los cineastas son narradas en paralelo con las de las películas que realizan. Esta representación en simultáneo permite contrastar estos dos planos, y abre una puerta para reflexionar sobre la ficción y la realidad. Revista Dínamo habló con Pensotti sobre esta experiencia.

Revista Dínamo: ¿Cómo definís Cineastas?

Mariano Pensotti: Por un lado, es la historia de un grupo de cineastas y las películas que realizan. Desde un lugar más conceptual, creo que es una obra sobre la relación entre lo que las personas son y lo que hacen. Cómo determinadas cosas que uno intenta hacer para que queden preservadas en el tiempo, van influyendo en la vida de uno. Fundamentalmente, hay algo que atraviesa todas las historias, y es la idea de lo efímero y lo duradero. En ese sentido, para mí quizás no es tanto una obra específicamente sobre los cineastas, sino sobre el contraste entre cosas que duran y las cosas que no. Por ejemplo, nosotros tomamos el cine como algo que históricamente siempre intentó apresar el tiempo, preservar la experiencia, y el teatro, en cambio, es más parecido a la vida, más pasajero, más efímero. Hago de ese contraste está permanentemente presente en la obra. Uno va viendo cómo los cineastas van intentando fijar en sus películas cosas que les pasan en sus vidas, pero a la vez, realizar esas películas también va modificando sus vidas. Eso es como lo central para mí.

cineastas 1

RD: ¿Qué te llevó a contar estas historias?

MP: Yo venía desde hace rato interesado en la idea de hacer algo con un grupo de cineastas. Originalmente había pensado una instalación para una galería o un museo, donde se vieran dos pantallas o televisores, uno arriba del otro. En uno la idea era que se viera una película real de un cineasta, y abajo un documental sobre algo de lo que le pasaba en su vida privada mientras estaba realizando esa ficción. Finalmente empecé a escribir las historias de este grupo de cineastas. Creo que lo primero que apareció fue la idea de qué pasaba en sus vidas al realizar esas ficciones, cómo determinadas cosas iban cambiando. También había algo que a mí me rondaba mucho: la idea de si la ciudad -Buenos Aires específicamente- puede ser narrada de alguna forma a partir de las ficciones que se producen ahí. ¿Qué pasaría si uno intenta contar la historia de una ciudad a partir de los libros que se escriben en ella, o de las películas que se filman en ella?

RD: La obra trata diferentes ejes temáticos ¿Cómo surgen los temas de tus obras, y cuáles son los que te atrapan como autor?

MP: Se me van ocurriendo ideas de historias. Siempre me interesó la relación entre el cine y el teatro, y en una medida más grande, la relación entre lo que uno es y lo que uno hace. Entonces, en este caso, medio por azar, me empezaron a aparecer muchas historias de cineastas, y me resultó muy atractivo narrar los dos planos en forma simultánea, y ver qué pasaba cuando uno como espectador puede ver las dos cosas: las películas y la vida privada. A la vez, todo esto es representado de una forma muy teatral y efímera. Creo que, así como la obra está llena de un montón de temáticas y conceptos mezclados, a mí me fue pasando lo mismo. Arranqué por lo narrativo, que era contar las historias de los cineastas y de sus películas, y después empezaron a aparecer estas ideas de qué pasa entre lo efímero y lo duradero, en qué medida la ciudad está presente en las historias de estos personajes, y en qué medida las historias privadas de estos personajes construyen a la historia un poco más grande de la ciudad.

cineastas 3

RD: ¿Cómo fue el proceso de montar Cineastas?

MP: Fue una obra compleja de armar. La empecé a pensar hace dos años más o menos, y me llevó bastante tiempo escribirla, y armar todas las líneas. Yo trabajo con un equipo creativo muy desde el principio, sobre todo con la escenógrafa, Mariana Tirantte, y con el músico, Diego Vainer. Desde el principio hubo un ida y vuelta de ideas de cosas que por ahí no tienen que ver exclusivamente con el texto o con las actuaciones, sino con algo más macro, o más conceptual. Tuvimos bastante tiempo de laburo con ellos dos, pensando la obra, y después con los actores. Los textos que escribo son más como literatura en algún punto, y entonces el primer desafío es encontrarles la teatralidad. A mí me interesa que todas las historias tengan una carnadura, y uno pueda verlas y emocionarse e interesarse conceptualmente en lo que habla la obra. También hubo un proceso muy intenso con los actores (N.de R.: Horacio Acosta, Elisa Carricajo, Valeria Lois, Javier Lorenzo y Marcelo Subiotto). Este tipo de obras sólo se sostiene cuando hay un elenco de actores muy buenos, y hubo mucha interacción con ellos. También fue un desafío muy grande, porque el tamaño de la obra, la escala de la escenografía, y demás, es grande para los parámetros de un grupo de teatro independiente.

RD: En relación a la puesta, hay recursos que quizás no son tan tradicionales en el teatro, como el escenario dividido, la historia más “coral”, o el uso de una voz narradora ¿Por qué elegís trabajar así?

MP: Para mí siempre fue muy natural la mezcla de disciplinas. Nunca fui un “purista” del teatro. Esta idea del narrador también implica una disociación entre narración y representación, que en algunos casos no es tan frecuente en teatro. Hay algo que me parece que tiene mucho que ver con la literatura, y con estos grandes relatos, o mega-ficciones, que a mí me interesa mucho, en contraposición a una línea un poco más minimalista y pequeña de otro tipo de teatro. Después, específicamente con los espacios, me gusta mucho que las escenografías sean dispositivos escénicos que son parte narrativa de la puesta en escena, y no decorados. Tanto la calesita que no paraba de girar nunca en El pasado es un animal grotesco como este espacio, donde el espectador tiene la posibilidad de hacer una especie de montaje en vivo entre dos planos simultáneos, son para mí un poco más cercanos a objetos que podrían tener una vida propia independientemente de la obra. Y sobre todo, generan una dramaturgia propia de la puesta en escena, no es simplemente “vestir” una historia, o “decorar” una narración.

cineastas 4

RD: ¿Cuáles son los proyectos a futuro con Cineastas?

MP: En principio tenemos tres meses de funciones acá, cuatro veces por semana. Después, a fin de año nos vamos a hacer funciones a París, y a Girona, España, en noviembre y diciembre, y en enero vamos al festival Santiago en Chile.

Funciones
De jueves a sábados a las 21 y los domingos a las 20
Platea: $70 – Jueves, día popular: $40
Teatro Sarmiento: Av. Sarmiento 2715.

Notas relacionadas
La cartelera de Dínamo: 5 obras para ver