Agustín Aguirre, autor de Fuera de Línea, obra declarada de Interés General por la Ciudad de Buenos Aires, revela que su sueño es que el teatro pueda cambiar la realidad.

Por María Luján Torralba
@lujitorralba

Fuera de Línea - recorte

Un viaje en colectivo, cinco personajes fantásticos y una experiencia tragicómica que pone en evidencia la incapacidad de comunicación, los trastornos, los rótulos, la soledad y la parte más divertida de la vida. Fuera de Línea, la nueva obra de Agustín Aguirre, pone en evidencia cómo los seres humanos podemos transitar por la locura, la risa y la reflexión al mismo tiempo.

Con tan sólo 31 años recién cumplidos, Agustín Aguirre es uno de los jóvenes escritores que mejor refleja en sus obras la realidad contemporánea. “Ahijado” del periodista Hernán Casciari y hermano de su colega Carolina Aguirre, ha guionado distintas series de TV en Argentina y el exterior y ha publicado artículos para importantes medios gráficos. Además, es el autor de dos libros y es guionista y director teatral. Como si fuera poco, fue premiado por el Museo de las Ciencias de la Comunicación de Berlín, Alemania, como mejor escritor de habla hispana.

En una nueva conversación con Revista Dínamo, habló de la escena actual del teatro porteño, de sus convicciones y de su proceso creativo.

Agustin Aguirre
Agustín Aguirre

Revista Dínamo: ¿Cómo surgió la idea de hacer Fuera de Línea?
Agustín Aguirre: Fuera de Línea empezó como una idea de juntar distintos tipos de personajes casi fantásticos y obligarlos a tener que compartir una situación sin posibilidades de ignorar al otro que es lo que solemos hacer. En primer lugar no era en un colectivo, pero nobleza obliga, un día mi madre me preguntó qué estaba escribiendo y me dijo que lo podía hacer en un bondi. La idea me encantó y la lleve adelante.

RD: ¿Cuál fue la situación más insólita que viviste en un viaje en colectivo?
AA: Un choque. Una anciana se golpeó la cara contra un asiento y la dentadura voló varios metros. La gente estaba bien, pero todos estabas buscando una dentadura. Parecía un chiste.

RD: ¿Crees que el hecho que Fuera de Línea suceda en un colectivo hace que sea una obra costumbrista? ¿Por qué?
AA: No, lo que pensé del colectivo fue que es uno de los únicos lugares en los que prevalece el respeto. Uno va a la cancha y ve como dos personas se matan por tener camisetas distintas. ¿Por qué eso no sucede en un colectivo? También podes ver personas discutiendo por política, sexualidad, religión y lo que quieras mirar. Sin embargo, el colectivo es el único pedazo de piedad que le queda a una sociedad que cada día está más violenta y menos tolerante.

RD: ¿Qué fragmento de la sociedad intentas retratar en la obra?
AA: Todos. Un personaje es mil y mil son un personaje. No hace falta como escritor pincelar perfectamente un prototipo para que le encaje a otro prototipo. Un borracho puede que sea el que lo ve o puede que le traiga recuerdos de un tío. En todos los personajes siempre encontramos algo de alguien. Y como esos «alguien» son parte de nuestras vidas, nos vemos reflejados indefectiblemente en lo que el actor esté mostrando.

RD: Fuera de Línea es una obra de humor pero que trata temas profundos, ¿qué ingredientes debe tener una obra tragicómica para que funcione?
AA: No creo que haya recetas para que las obras funcionen. Muchas veces voy a ver obras que me parecen una falta de respeto y están llenas. Otras veo genialidades que tienen que dejar de hacerla por falta de gente. Lo importante es no pensar en eso. Cuando escribís pensando en cómo lo va a tomar el público deberías ponerte una verdulería. Escribir es un acto de locura, pero mucho más es un acto de fe. Y no me refiero a lo divino, estoy hablando de fe en que van a producir la obra, fe en que los actores que querés la van a hacer, fe en que va a salir bien. Es fe, la vida es un acto de fe.

RD: Declaraste que el mensaje de la obra es que “sólo aquellos que eligen su camino y viven el día a día persiguiendo con convicción lo que realmente quieren son los que podemos llamar ganadores”. El teatro, ¿puede cambiar la realidad?
AA: Claro, es mi meta, es mi sueño. No sé si el teatro puede cambiar una vida para siempre, pero con una hora me alcanza. El arte como herramienta de distracción muchas veces puede ser peligroso, por eso yo decido nunca usarla. En todo lo que hago pongo algo de mi y algo que creo que está mal o que puede mejorar. Después son los espectadores quienes deciden qué hacer con eso. Sin embargo, mi mensaje es muy claro. Creo que la gran mayoría sueña con ser tapa de un diario, salvarle la vida a alguien, hacerse famoso, etc. Y lo importante, es que si estás decidido a vivir una vida, no haya nada que pueda moverte de tu lugar. Eso es lo valioso. Mirar para atrás y poder decir “Soy quien quise ser”.

Fuera de Línea

RD: Fuera de Línea fue declarada de Interés General por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, ¿qué significó este reconocimiento para vos?
AA: Mucho. ¿Por qué? Porque mi obra no es aduladora. Tampoco usamos personajes mediáticos ni hacemos quilombos para vender nuestro producto. Entonces que te reconozcan y que se enteren de que hay algo bueno dando vueltas y tomen la iniciativa de decirle a la población que «deberían verla» es un mérito doble. Yo no juzgo a las demás obras, pero soy realista y entiendo que los premios y la prensa está puesta sobre lo conocido. Por eso es que esto es tan especial.

RD: ¿Cómo ves la escena del teatro comercial y alternativo en Buenos Aires?
AA: Desde mi lugar, repito, desde mi lugar, considero que el teatro no deja de ser un negocio más. Y está perfecto que así sea. ¿Por qué se debería invertir tanto dinero sin ganas de recuperarlo? Pero creo como digo siempre que cuanto más nos enfoquemos en usar el arte como una herramienta para construir mejor vamos a estar. Nosotros visitamos la Villa 31 y ahora estamos por hacer otra función a beneficio. Sería más simple no hacerlo, pero creo que la finalidad del arte en cualquier formato es tocar a las personas y si se las quiere tocar desde una distancia tan grande que impone la fama genera en el espectador una suerte de rechazo. Me parece que el teatro puede generar movimientos mucho más grandes si se logra acercar a las personas de todas las edades. ¿Cómo se logra eso? No repitiendo las mismas fórmulas del éxito. Hay que apostar y estar convencido de lo que uno hace, después la gente decide dónde ponerte.

RD: ¿Qué diferencias encontrás, más allá del argumento, entre Fuera de Línea y tu obra anterior Cuestión de sexos?
AA: Muchas, procesos distintos. En Cuestión de Sexos eran tres personajes que recorrían todo el escenario. En Fuera de Línea son cinco actores que están clavados a un asiento. Es muy complicado hacer actuar a personas con tan pocos recursos. Y que los actores respondan tan bien es un punto importante. Creo que Fuera de Línea impacta por su austeridad. Son los actores quienes te hacen creer que estás viajando en un colectivo sin que el mismo esté presente.

RD: ¿Cómo es tu proceso creativo? ¿Qué objetivos te proponés antes de comenzar a escribir un guión?
AA: Cuando empecé a escribir creía que con hacer reír me iba a alcanzar. Me puse en una postura muy cómoda que era la de criticar o juzgar las cosas que estaban mal, a mi parecer, en la sociedad. Eso me dio mucha repercusión y me permitió darme a conocer. Sin embargo, con el tiempo comencé a sentir la necesidad de pasar esa barrera y tratar los temas que antes tocaba con burla desde un costado social más comprometido. De todos modos como digo siempre, escribir es locura o un acto muy grande de fe.

Fuera de Línea

Fuera de Línea
Autoría: Agustín Aguirre
Actúan: Lujan Bukowski, Silvana Di Sanzo, Sebastián Fernández, Paco Gorriz, Lili Popovich
Producción ejecutiva: Bruno Díaz
Dirección: Agustín Aguirre
Teatro Porteño
Av. Corrientes 1630, Ciudad de Buenos Aires
Sábados 22 hs.
Reservas: Tel: 4372-5474
Entradas: $100
Hasta el 26/7/14

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