El monumento a la Mujer Originaria es un proyecto participativo que busca erigirse en la conciencia de los argentinos y en el lugar de la estatua de Roca en medio del Centro porteño.

Por Agustina Ordoqui

Todos los días, un millar de porteños pasa a su lado, pero pocos le prestan atención, distraídos por sus obligaciones, apurados por llegar al destino que sea. Los autos lo rodean, los conductores ni miran. Y si llueve, es aún peor. Los paraguas inundan el paisaje y ahí queda, erguido y solitario, el monumento a Julio Roca, personaje polémico de la historia argentina que pasa por desapercibido cotidianamente, aunque la pintada en aerosol con la palabra “Genocida” se renueve de forma cíclica.

Pero, ¿qué pasaría si el “prócer” en cuestión fuera derribado de su caballo de bronce y se diera paso a la Mujer Originaria? Cuando Osvaldo Bayer se lo propuso, el artista plástico Andrés Zerneri no lo dudó. Dieron comienzo a un proyecto que, para Bayer, simboliza “un triunfo para quienes fueron víctimas de la brutalidad y la violencia de los remingtons importados por Roca para asesinar a los indígenas”.

En eso está, hoy en día, Zerneri, autor también de la estatua de bronce al Che Guevara que se erigió en Rosario en el aniversario de su nacimiento en 2008. La modalidad fue, como lo será para la de la Mujer Originaria, recolectar llaves, fundirlas, molde y arte.

Revista Dínamo: ¿Cómo empezó la idea del monumento?
Andrés Zerneri: La idea surge cuando Osvaldo Bayer me dice al pasar, durante la inauguración del monumento al Che, que sería bueno rendirle un homenaje con el mismo método a los pueblos originarios.

RD: Más allá de la recolección de las llaves, ¿el proyecto de Mujer Originaria será similar al del Che?
AZ: Sí, con la diferencia de que ésta va a ser una de las esculturas en bronce más grandes de la Ciudad de Buenos Aires porque va a ser de 10 metros y se va a necesitar de la coordinación y donación de más personas para poder concretarse.

RD: ¿Qué simboliza tanto el monumento, como la participación de la gente para hacer posible su realización?
AZ: Es bueno aclarar esto porque el monumento es un medio, además de un homenaje a los pueblos originarios. Se dirige también a los no originarios, al que no sabe que en Argentina se hablan 14 lenguas, que hay de más de 25 comunidades que tienen el valor de una nación, con filosofía, creencias, costumbres e idioma propios, que en vez de 200 años tienen 15 mil en esta tierra. Es para que así todos conozcamos nuestra propia identidad porque el 60 por ciento de los argentinos tiene sangre indígena.

RD: La mayoría de los monumentos son dedicados a hombres, ¿es una reivindicación aparte que éste sea dedicado a la mujer?
AZ: Es más fácil que sea mujer porque si hiciéramos el monumento al indio, a la vista de los porteños sería un guerrero, porque está configurada una serie de esculturas que muestran al indio como un salvaje indomable que merecía el exterminio, como diciendo que la Campaña del Desierto fue justa. Hay pocos monumentos al indio, como uno en Chacarita de un tipo fibroso, salvaje, sobre un caballo con montura, que sería robado porque los originarios no la usaban. En cambio, al mostrar una mujer se trasluce mejor la relación con la Pachamama, la naturaleza y las nuevas generaciones.

RD: ¿Cuál es tu defensa ante las personas que reaccionan contra este monumento, que sostienen que esto ya historia pasada y que sería meter el dedo en la yaga?
AZ: La idea no es meter el dedo en la yaga. Lo que pasa es somos muy susceptibles a las antinomias. Esto no se trata de un acto revanchista, sino que es de construcción y de reparación, para informarle a la gente que Roca fue el responsable del asesinato de una gran cantidad de originarios. La historia no debe nunca olvidar.

RD: ¿Ves que haya voluntad desde el Gobierno porteño para que les permitan instalar el monumento en lugar del de Roca?
AZ: Sí, creo que con Macri va a ser mucho más fácil incluso que si fuera un gobierno progresista porque un montón de bloques de la Legislatura, por ejemplo, nos dieron su apoyo y esto hace un cinturón que deja en evidencia que se quedaría atascado en una sola figura: Mauricio Macri. Si llegamos, le vamos a regalar la escultura en medio de la campaña, cuando no convenga generar esa antinomia de Roca versus pueblos originarios.

Cómo participar
En el sitio MujerOriginaria.com.ar , hay varios puntos de recolección de las llaves en Buenos Aires y varias ciudades del Interior. Pero todo aquel que quiera participar es bienvenido. La modalidad para las personas que no viven cerca de los centros urbanos es juntar las llaves, dárselas a alguien que vaya a Buenos Aires y avisar a los integrantes del proyecto para que lo vayan a buscar a Retiro. Incluso, puede hacer una colecta propia, con la posibilidad de imprimir carteles desde la misma página web.