En su novela «En tu mundo raro y por tí aprendí», Pablo Forcinito nos sumerge en un salvaje conurbano asolado por un asesino serial

Por Pablo Stanisci

Forcinito 1

¿Un asesino nace o se hace a lo largo de su vida? Una pregunta que puede parecer trillada luego de haber sido utilizada en el género policial por años, pero que a la luz de una sociedad cada vez más violenta y extrema toma relevancia nuevamente. La novela En tu mundo raro y por ti aprendí, de Pablo Forcinito (Metalúcida), es atravesada por esa pregunta, aunque escapan a los lugares comunes del género.

Un grupo de amigos adolescentes que se conocen desde la escuela secundaria será el centro de las historias que se desarrollan en la novela. Entre ellos, quien se destaca desde el primer momento será el “nuevo” de la escuela, Paraná, un chico recién llegado de Entre Ríos, que con su fuerte personalidad será el que rompa el aparente equilibrio del grupo. Lo hará llevando adelante venganzas cada vez más violentas contra cualquiera que le dé una excusa para hacerlo. Y este es uno de los puntos donde la narración de Forcinito logra su cometido a la perfección, porque el lector se adentra de forma tan natural en las conductas progresivamente más salvajes de Paraná, que se vuelve casi lógico su desarrollo, no irracional o chocante.

Las páginas recorren distintos espacios del conurbano bonaerense: la feria barrial, los oscuros puentes, los rancios bares o el kiosco oculto donde se puede conseguir lo que sea mientras se posea el dinero suficiente, pero descritos con una prosa directa y sin caer en exageraciones. Uno, como lector, explora desde una perspectiva diferente zonas comunes de la vida cotidiana, en las que muchas veces lo brutal del relato se encuentra en el realismo del día a día. Los cuestionamientos que se plantean los personajes, su lugar en la sociedad, la búsqueda o no de un futuro alejado de su entorno inmediato, entre otros, nutren una historia que puede parecer simple, pero que tiene varios puntos desde donde analizar la realidad y las propias dudas internas.

La personalidad caótica y frontal de Paraná y su relación con el resto del grupo son, sin dudas, puntos a destacar de la obra de Forcinito. La forma en que logra desarrollar esas amistades, que provienen de espacios sociales distintos, cada uno con historias familiares dispares, permiten seguir la lectura con fluidez y sin que falten sorpresas. Seguramente porque aborda la relación entre amigos, o, mejor dicho, entre hombres, desde una perspectiva que se aleja del relato clásico. En especial al tomar una combinación tan compleja como la que puede existir entre homosexualidad, machismo y fetiche. Un fetichismo que escapa a las convenciones sociales (si es que existen en este tema) y en el que la psiquis del asesino serial entra en juego.

En tu mundo raro y por ti aprendí es una novela que atrapa, que impacta por momentos con la crudeza en que son relatados los asesinatos pero sin caer en el mal gusto, seguramente porque es narrada desde el espacio cotidiano de quien recorre el conurbano bonaerense. Aquí podríamos volver a preguntarnos si el contexto cultural forma la mente del asesino serial. En especial, considerando un entorno social donde la violencia se transforma en el lugar común para la resolución de conflictos y el estereotipo machista lejos se encuentra de haberse diluido. Aunque Pablo Forcinito no tenga una respuesta al dilema, si genera las dudas necesarias para, quizás, verlo desde otros ángulos menos hollywoodenses, como suele pensarse a los asesinos seriales, aunque sí más cotidianos. Solo resta decir que es un relato que deja ese sabor amargo que toda buena historia policial debe dejar. Y eso es un mérito inmenso del autor.