Del 3 al 8 de junio, el festival internacional de cine Asterisco demostrará cómo el séptimo arte rompe fronteras y prejuicios

Por Gretel Müller
@Gret_M

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La diversidad es más que incluir; también es ampliar en el imaginario social las elecciones de vida de cualquier persona en cualquier cultura. Precisamente esto es lo que celebra Asterisco, el primer Festival Internacional de Cine LGBTIQ. La capacidad del séptimo arte para atravesar fronteras territoriales y culturales es inigualable y, quizás en comparación a cualquier otra técnica de expresión, esta radica en poder generar empatía e identificación. La mirada del otro se asimila a la de uno a través de la trama.

El objetivo de este festival, al que convoca la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación y el INCAA, no es sólo reivindicar los derechos políticos y humanos -Ley de Matrimonio Igualitario, Ley de Identidad de Género y de fertilización asistida universal- sino el de dar un paso más y poder discutirlos e interpelarlos en un plano simbólico.

Durante seis días -del 3 al 8 de junio- las pantallas del Gaumont, Bama Cine Arte, Auditorio Leonardo Favio y ENERC exhibirán historias cotidianas (y no tanto) de lesbianas, gays, bisexuales, trans, intersexuales y queers (LGBTIQ). Las categorías sociales no van a cesar de la noche a la mañana, pero la meta del festival es poder mover una ficha para tratarlas desde lo común y desde la comunidad; acercarlas a tod@s desde lo imaginario a una realidad que ya acontece cotidiana.

Programación
La estimulante programación contará con 130 películas de 30 países. Todas se componen en universos distintos, diversos focos que componen la mirada al otro, pero también desde el otro sobre la temática dispuesta.

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Sugerencias: tres films imperdibles que prometen la inmersión adecuada para disfrutar el viaje desde la butaca.

Tom à la ferme
Si muchos no conocen al director y protagonista de este magnífico film, es hora de hacerlo. Xavier Dolan continúa enredándonos en sus historias románticas y siempre eclécticas bajo sus diálogos cortos, pero precisos, tan complejos como el imaginario que construye con un simple plano de pinceladas indie.
En su último largometraje (2013), Dolan escoge una escena diferente al resto de sus films que generalmente transcurren en grandes urbes. Además, se inmiscuye en un género que nunca antes había experimentado: el suspenso. Todo comienza con una muerte y un viaje a un pueblo perdido en el mapa. El amante de Tom muere y él va a su funeral. La hipocresía y la represión sexual propias del pueblo irán tejiendo esta trama que parecería no llegar a un final certero.

Jueves 5 de junio, 21 horas, Cine Gaumont
Domingo 8 de junio, 15 horas, Cine Gaumont

The Vampire Lovers
Olvidemos a la saga Crespúsculo que terminó casi por destruir este género y volvamos al terror clásico, pero esta vez con vampiras lesbianas. La primera película abierta a la comunidad lésbica de la Hammer –histórica productora que resucitó al Drácula de Bram Stoker y lo trasladó a la pantalla grande- que se adueña del género para crear un boom más específico, solo entre chicas.
El film, en clave de cine clásico de terror, se basa en la novela victoriana Carmilla (1872) de Sheridan La Fanu. La transposición no pierde el hilo de la trama, pero sí cambia el enfoque con un lente más bizarro. El elenco es casi un sello de producción: el mismísimo Peter Cushing –el mítico Drácula y Dr. Van Helsing- aparece, pero está vez como un general. La polaca Ingrid Pitt protagoniza al sediento demonio; a partir de esta filmación su carrera continuará girando en este universo sangriento de terror y vampiras sexys.

Jueves 5 de junio, 23 horas, Cine Gaumont
Viernes 6 de junio, 24 horas, Bama Cine Arte

Age of Consent
Con este clásico de New Order, Charles Lum –artista experimental- y Todd Verow –director de cine-, deciden titular su crudo documental sobre un leather bar londinense: The Hoist (el montacargas). No es para menos el reclamo por una era de consenso en la Gran Bretaña de los 90, cuando la homosexualidad todavía era una práctica socialmente penalizada. Con imágenes muy explícitas, este documental retrata la lucha política y el reclamo por el consentimiento del resto de la sociedad hacia la comunidad gay. El objetivo es el mismo que el de muchas películas de este festival: reflejar la lucha política y dar un paso más hacia el universo simbólico.

Jueves 5 de junio, 17 horas, Cine Gaumont
Sábado 7 de junio, 20 horas, Malba Cine

Ahora nos gustaría conocer tu opinión: ¿Qué pensás sobre el grado de inclusión de la comunidad LGBTIQ en nuestro país? ¿Creés que el cine es uno de los caminos para dar un paso más de lo político a lo simbólico? ¿Tenés alguna otra película para recomendar?