El documental «Desierto Verde», de Ulises de la Orden, revela la triste realidad del uso de agroquímicos en la tierra. Fumigaciones cancerígenas y alimentos insanos

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El barrio Ituzaingó anexo, en la provincia de Córdoba, saltó a la fama de la peor manera. Encajonado entre campos de soja, sus vecinos –sin discriminación de edad- empezaron a enfermar y a morir uno a uno. La agonía del lugar, con cúspide entre 2003 y 2008, se prolonga hoy en día. La historia de Brisa Herrera, una niña de 3 años que había nacido allí y que enfermó de leucemia, conmovió a la Argentina. Recién ahí salieron a la luz cientos de relatos similares, que advertían sobre las fumigaciones con endosulfán.

A diferencia de la presunción de inocencia, los agroquímicos son culpables hasta que se compruebe lo contrario. El documental Desierto Verde, dirigido por Ulises de la Orden en coproducción con Polo Sur Cine y la Universidad Tres de Febrero, se concentra en eso: en cómo los agroquímicos pueden envenenar a partir de la contaminación de las aguas, de las fumigaciones aéreas (que han sido prohibidas, pero que hay denuncias de que se siguen practicando) y del mismo consumo de los alimentos que fueron rociados con los insecticidas. “Agrotóxicos”, dictamina.

El testimonio de los habitantes del barrio Ituzaingó anexo y su lucha contra los productores rurales que hicieron uso de los agroquímicos sin tomar en consideración a las personas que allí vivían son solo uno de los ejes de la película. Su lucha fue simbólicamente contra las grandes corporaciones Monsanto y Syngenta, pero el veredicto histórico de agosto de 2012 dejó mucho que desear. Dos de los acusados, el productor Jorge Parra y el piloto Edgardo Pancello, recibieron penas mínimas, mientras que el ruralista Jorge Gabrielli quedó absuelto.

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Desierto Verde también plantea el debate acerca de la calidad de los alimentos que consumimos y si el uso de agroquímicos no es potencialmente cancerígeno. En ese sentido, también pone el foco sobre los alimentos genéticamente modificados. La solución a los problemas del hambre -señala- trae como contrapartida problemas para la salud.

¿Qué puede hacer ante esto el ciudadano común?, ¿entrar en pánico ante la imposibilidad de salvar el cuerpo del veneno? El documental sugiere recurrir a los pequeños productores y a las cooperativas, porque además de que ofrecen alimentos “más naturales”, se genera una mayor redistribución en detrimento de las compañías multinacionales. Aunque es poco probable que la suma de voluntades individuales pueda cambiar una práctica global, lo cierto es que, al menos, por un lado se empieza.

La película, si bien se vuelve un tanto desordenada en algunos momentos, logra su cometido de denunciar la triste realidad del uso de agroquímicos sobre la tierra y de abrir la discusión sobre las causas que esto podrá traer a la vida humana y a la naturaleza en el largo plazo. Por lo tanto, es altamente recomendable.

Desierto Verde
Director: Ulises de la Orden
Sitio de internet: www.desiertoverdelapelicula.com

En cartelera: sábados 18 horas
Malba – Fundación Constantini
Avda. Figueroa Alcorta 3415
Entrada: $35; $18 para estudiantes y jubilados

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