Jimena Arnolfi nació en Buenos Aires en 1986, y si bien no tiene pseudónimo, le dicen de muchas maneras. Estudió Comunicación, radio y audiovisual, pero para tener más herramientas participó del taller de poesía que coordina Clara Muschietti y le gustó mucho el espacio. Publicó poemas en algunas revistas, diarios y antologías. Su primera plaqueta de poesía se llama Entonces sacó un cuchillo. Tiene un blog, www.enquimera.blogspot.com.ar, y guarda fotos en www.elpoemadelmomento.tumblr.com. Es hincha de Boca y le gusta dormir la siesta.

Por María Luján Torralba
@lujitorralba

– ¿En qué te inspiras a la hora de escribir? En todo.

– ¿Cuáles son tus referentes poéticos? Me gustan muchos. Me dan ganas de nombrar a Joaquín Giannuzzi, Héctor Viel Temperley, Humberto Costantini y El Príncipe (Gustavo Pena), un cantautor uruguayo.

– ¿Qué es ser un poeta? No soy buena definiendo.

– ¿Qué estilo de escritura te define? «Tener estilo está sobrevalorado», escribí en una poesía que se llama El misterio de las cosas.

– ¿Qué es la poesía? Una de las cosas que más disfruto en el mundo.

– ¿Cuál es tu poema favorito de otro autor? No tengo una canción o un poema favorito en el mundo, me gustan muchos todo el tiempo.

– ¿Y el propio? En Sacame el corazón que me molesta termino diciendo: «escribir es terminar con la belleza de uno». A veces pienso que eso pasa cuando escribimos.

– ¿Con qué personaje de ficción te identificás? No se me ocurre.

– ¿Qué música o canción acompañan tus poemas? Últimamente mientras escribo pongo a sonar una banda islandesa que se llama Múm.

– ¿A qué artistas de otras disciplinas admirás? Me gustan los músicos y los artistas plásticos.

– Cuando escribo siento que no sé a dónde quiero llegar.

– Me gustaría compartir una lectura de poesía en donde esté Frida Kahlo pintando todo.

Aquí dejo tres poesías nuevas para los lectores de Dínamo:

Verde

Nadie lo dice pero existe
una trama invisible
que junta todas las veces que amaste
como tallitos en un bosque.

Manija

Llegué a la cama siguiendo la luz del televisor,
el partido de esgrima es mental.
Pienso en tu ronquido, trato de darle forma,
que sea como un mantra, ¿es normal el aullido?
Si tengo la sensación física
de que me levantan la tapa de los sesos
no son ovejas las que cuento antes de dormir
son los cuartos de los hoteles secretos
que visito en medio de una operación de rescate.
No consigo dar con el argumento de tu sueño.
A la hora más oscura de la historia mundial
ningún pensamiento es mi aliado.

No se sabe qué sentir

Cuando todo es visible
la cosa es sólo la cosa
con los bordes que limitan.
Por eso creo en la noche.
Podemos ser de verdad
si la luz es poca
si el momento es impune.
Vas a abrir la puerta
y voy a confesar cosas.
Soy una paciente con dolor fantasma
puedo sentir mi parte amputada
aunque el miembro no esté.