Jacob Steinberg nació en Stony Brook, Nueva York, en 1989 y padece de distorsión cognitiva. Reside en Buenos Aires desde el año 2012, mientras cursa la Maestría en Literaturas Española y Latinoamericana en la Universidad de Buenos Aires, y vive en una casa embrujada por sufíes viajeros del tiempo en Caballito. Además de Jacob, puede firmar sus textos como YOUNG T3NDa FRƱM THA n.y.c.” o ɢʘ̃ʘ̃ʄy. Maneja y traduce para el sitio Chronos (loves) Kairos. También, sube habitualmente sus textos a al blog magulladon.tumblr.com y publicó en papel This isn’t about Jon Ross, it’s about art (Autoedición, 2011) y Magulladón (Triana, 2012)

Por María Luján Torralba
@lujitorralba


(La foto es pixelada a propósito)

¿En qué te inspiras a la hora de escribir? En general, me inspiro en las emociones dentro mío que no sé organizar. Situaciones o interacciones con otras personas que no llego a procesar. Esa inquietud que me obliga a buscar otros modos de comunicarme, otro tipo de lenguaje para entenderme a mí mismo y explicarme a los demás.

¿Cuáles son tus referentes poéticos? Ariana Reines, CAConrad, Cecilia Pavón, Marina Alessio, Marina Mariasch

-¿Qué es ser un poeta? El poeta es aquella persona que vive esas experiencias oblicuas que nos pasan a todos, choques perturbadores o flasheros con el mundo externo, pero no sabe soltarse de los sentimientos que esa situación le provoca más allá de tantear la maraña llamada lenguaje, buscando alguna manera de exorcizarse de esa oblicuidad.

-¿Qué estilo de escritura te define? En Argentina, suelo denominarlo “posnoventismo”. En Estados Unidos, sería “alt lit” o la “New Sincerity”. En todo caso, se define por un tono muy confesional, un lenguaje más cotidiano y accesible con esporádicas tendencias místicas o afásicas. Últimamente estoy explorando más el metro y la rima, pero la sinceridad bloguera sigue a la vanguardia para mí.

-¿Qué es la poesía? La poesía es una exploración fónica, un tipo de lenguaje que se basa más en los sentimientos y los sonidos que en la comunicación o la gramática.

-¿Cuál es tu poema favorito de otro autor? Por ahora estoy obsesionado con Mad Girl’s Love Song de Sylvia Plath.

-¿Y el propio? Hoy me sacaste una foto

-¿Con qué personaje de ficción te identificas? Juan, el personaje principal en 62/Modelo para armar de Cortázar.

-¿Qué música o canción acompañan tus poemas? Hay otro poeta yanqui, Heiko Julién, que también hace música. Recién hice una performance acá en Buenos Aires con musicalización de su banda Spooky Chedda (spookycheddar.com). Cualquier música chillwave en realidad, tipo Neon Indian o Memory Tapes.

-¿A qué artistas de otras disciplinas admiras? Neon Glittery, una autodefinida “experALEGRimentalista” de Arkansas, EEUU (neonglittery.com); Rosa María de los Heros, fotógrafa y artista visual peruana, y una de mis mejores amigos de la facultad en Nueva York (rosamariaphoto.com); y Cayla Lockwood, una joven artista visual de Michigan, EEUU, que hace dibujos con biromes gel sobre anuncios de revistas. Me gusta el collage, el arte encontrado que emplea los objetos o imágenes cotidianos para algún fin artístico, tallándoles otro sentido, otro contexto. Es lo que busco hacer con las palabras e imágenes poéticas.

-Cuando escribo siento la ráfaga de los sufíes otomanos que moran en mi living.

Me gustaría compartir un ciclo de poesía con Ariana Reines

Aquí dejo mi poema para los lectores de Dinamo:

Cerca del corazón salvaje

[Derivar en lo inmóvil sin antes ni después, un ahora hialino sin contacto ni referencias, un estado en el que continente y contenido no se diferenciaban, un agua fluyendo en el agua, hasta que sin transición era el ímpetu, un violento rush proyectándola, sacándola sin que algo pudiera aprehender el cambio, solamente el rush vertiginoso en lo horizontal o vertical de un espacio estremecido en su velocidad. Alguna vez se salía de lo informe para acceder a una rigurosa fijeza igualmente separada de toda referencia y sin embargo tangible]

vos & yo
y nuestros cuerpos degollados
en una pieza in
grávida

el ataque de mis sentidos
y entonces la con/cl/fusión
que viene después

Soy el desperdicio del capitalismo.

Exiliado de m|í|/ /M|I|S|M|O|
por
razón de mis propias
acciones.

una cinta
de moebius de sentido

[los mismos viejos versos que decíamos siempre
plegándose en sí
repetidamente]

y ahora creés que podés volver de la muerte, tarado?

(Y vos, ¿qué hubieras esperado?
Nunca viste Beetlejuice, claro;
o te habrías quedado del otro lado!)

Incapaz de estar vivo
por
razón de una
facultad disminuida

[es decir, una falla
mental]

Soy el desperdicio de nuestras relaciones,
semilla derramada
insegura
.
.
sobre donde me voy a caer.

Todavía
en

Sus penso.

…casi una tangibilidad…

sólo un cuerpo abandonado en los bosques
y un corazón tirado sin defensas

¿Sabés disociar?

Últimamente lo hago tan bien
que ya casi
no
soy
yo
mismo.