El estudio Pomada, dirigido por Antonela Dada y Bruno Sala, fusiona diseño eficaz, bajo impacto ambiental y compromiso social. Sus objetos son artículos éticos y estéticos

Por María Luján Torralba
@lujitorralba


Bruno Sala y Antonela Dada

Alcanzar la armonía entre la naturaleza y el confort es una meta obligada del nuevo siglo. Cuando los artículos de lujo van de la mano de la sustentabilidad y la responsabilidad ecológica, la riqueza es mayor. Menos es más. Menos recursos, más felicidad. Es por eso que, en contraposición a las leyes del sistema imperante basado en maximizar el beneficio personal sin importar los costos, existen personas que hacen mobiliario con materiales reutilizados para que la ética y la estética vayan de la mano. Pomada nació hace cuatro años como un estudio de diseño dedicado a la producción de instalaciones pero al poco tiempo comenzó a experimentar con descartes de cartón, y hoy en día es uno de los estudios referentes en la elaboración de objetos de alto impacto visual que permite conjugar el bien individual con el bien colectivo. Menos es más. Pomada proclama: “Nuestro foco está puesto en el desarrollo de productos con alto valor agregado y bajo impacto ambiental”.

Pomada (palabra elegida el diccionario de Lunfardos por ser divertida, argentina y fácil de recordar) está dirigido por Antonela Dada y Bruno Sala. Ellos son quienes tuvieron la visión de reutilizar tubos y bobinas de cartón que desecha la industria gráfica y combinarlos con Madera OSB y T-plack para producir muebles de uso interior para niños y adultos. También, utilizan bolsas de café. Si bien su elaboración es un proceso seriado, éste es realizado a mano, Antonela explica: “Diseñamos y fabricamos una máquina para poder procesar, facilitar y agilizar los procesos productivos. En síntesis, tenemos un taller y no una fábrica”. Para conseguir los materiales, ellos generan vínculos con las empresas y les compran los descartes por kilo.

Pomada no es solamente un estudio de diseño de objetos, ellos están en la búsqueda constante de soluciones a problemas concretos con la misión de estimular alegría, cuestionar y proponer. Pomada invita a la reflexión y al compromiso del consumidor. A diferencia de las cadenas de producción estándares donde los costos son muchos más que los de la materia prima ya que el verdadero costo incluye ecosistemas degradados, acuíferos contaminados y trabajadores y vecinos enfermos, Pomada utiliza los descartes en la forma que vienen y sin procesarlos para generar el nuevo material. Ellos le prolongan el ciclo de vida útil, además de generar muebles sólidos y muy resistentes. “Emplear materiales biodegradables, reciclables o en desuso transmite un mensaje de sustentabilidad, una tendencia que apunta hacia un horizonte donde el hombre y su entorno puedan llevar una convivencia armónica y simbiótica”, manifiesta.

Revista Dínamo: ¿Cómo ven la escena del “diseño sustentable” en la Argentina?
Antonela Dada: Esta creciendo la concientización, pero lo materializan las empresas y el Estado. Los consumidores finales en su mayoría primero eligen los muebles por atractivos y funcionales y después por sustentables, aunque cuando les contás toda la historia siempre les sacas una sonrisa y aumenta el interés.

RD: ¿Por qué creen que tuvo éxito la línea “Chupitos”?
AD: Principalmente por ser multifuncionales. Hoy la gente quiere que las cosas le resuelvan más de una situación. Vivimos un día a día muy dinámico y así son los Chupitos. Los podes usar como puff, como banqueta, para guardar dentro, como mesita, hay bajitos, altos y con una gran variedad de géneros para poder adaptarse a todos los gustos y diferentes ambientes de un hogar.


Chupitos

RD: ¿Cómo hacen para que sea cien por ciento sustentable?
AD: Los chupitos cien por ciento sustentables porque son los que tapizamos con bolsas de café recuperada. Y el modelo Apilable es la máxima expresión, recupera mayor cantidad y variedad de materiales. En algunos modelos, utilizamos géneros comerciales, aguayos industriales, gobelinos, que no son 100% sustentables, pero si permiten seducir mayor cantidad de clientes, con lo cual se canalizan más descartes. Hay que buscar un equilibrio, porque además tenemos que sustentar la empresa primero.

RD: ¿Qué proyectos tienen?
AD: Planificamos dar un giro hacia lo educativo. Crear una escuela, donde se enseñe a analizar, procesar y diseñar productos a partir de descartes industriales. Tenemos pensado generar contratos con empresas para trabajar con sus descartes para sus eventos o regalos empresariales. También, pensamos contactar facultades para convocar a los estudiantes para que participen, aprendan y aprecien esta manera de trabajar desde lo que hay disponible.

Para conocer más de estudio Pomada, aquí su página pomadaweb.com

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