Panteón es un espectáculo empírico sobre la danza, dispuesta a incursionar en medio de ritmos personales y mediante la expresión entrelazada de los dioses del Orixá.

Por Romina Bianchi
@rominapbianchi

Bajo la dirección de Laura Rabinovich, el grupo de baile Afro Gùsú representa la historia y la contemporaneidad de la danza, venidas de la religión Yoruba de Nigeria y desplegadas en Buenos Aires en el periodo de esclavitud donde lo único que lograron traer los negros es su fe con los dioses que los constituyen como parte de su cultura.

A través del agua, el fuego, la tierra, la belleza, los guerreros y los sabios (Iemanya, Oxum, Yansa, Oolu, Omolú Ossanha, Ogum, entre otros), cada uno de ellos recrea un movimiento, un mensaje inquieto, a veces sutil, a veces enérgico y tal vez en ocasiones agresivo. Pero siempre atractivo para conocer un poco más sobre la historia, que en cierta manera forma parte de la propia idiosincrasia.

El cuerpo se maneja desemejante a toda danza clásica. Las rodillas vibran bajitas, la cola se mete para adentro, se halla el eje en el abdomen y la proyección se crea desde el pecho con el fin de asemejarse a los hombres divinizados después de su muerte para convertirse en Orixas, hoy con el arraigo, la tradición y la cultura de Cuba y Brasil.

De eso, se trata Panteón, de expresiones y músicas llenas de historia, innovación, investigación y enriquecimiento de la cultura afro.

El grupo Afro Gùsú se presentará el 31 de julio y el 17 de agosto próximo, en el Buenos Ayres Club. Perú 571, San Telmo.