Bailar, sentir y actuar son parte de las acciones claves que activa LTMO. Una orquesta loca, pero linda que se presentará el 13 de mayo en el Centro Cultural Rojas como parte del ciclo “pop y rock”.

Por Romina Bianchi

Atrevidos, desde el 2001, viajan por el mundo -aparte- invocando sonidos vertientes de la música Klezmer, de los grandes como Emir Kusturica y Goran Bregovic. La Todo Mal Orquesta se pierde en el teatro de sus canciones y deja la puerta abierta para jugar con el cuerpo de una manera única y festiva que libera la cultura gitana y yugoslava.

Quizás los hayan visto “marchando” por las calles de San Telmo con un megáfono, un típico bombardino, trompeta, saxos, un acordeón en manos de la mujer que también canta y actúa al mismo tiempo, un señor que lleva a la orquesta y entona con otra mujer que habla alemán o algún idioma indescifrable, y todo se conglomera en una verdadera fiesta interpretada por diez músicos de expresión alegre al pie de la ocasión.

Porque en resumidas cuentas y muchas notas, trasmiten un lema sin decirlo (o sí) que a pesar de los contratiempos políticos y catástrofes que acoge, bien, al mundo ellos están para resguardar ese pedazo de cultura festiva, siempre, a pesar de todo ser defectuoso y horrible humano.

Si después de este breve detalle de la orquesta se le apetece un poco de baile y tradición gitana, antes de la presentación en el Centro Cultural Rojas este viernes 13, apropícuese al Gier Music, el 11 de mayo en Álvarez Thomas 1078.