Los artistas AlecMonopoly y L’AmourSupreme fueron los invitados de lujo del Puma Urban Art. Por primera vez en Buenos Aires, revelaron su universo a miles de personas en el Recoleta

Por Gretel Müller y Juan José Méndez
@gret_m – @juanjo101

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AlecMonopoly y L’AmourSupreme. Cortesía: Puma

El Puma Urban Art presentó una vez más su line up de música y arte visual el 1 y 2 de marzo en el Centro Cultural Recoleta. En esta edición, los artistas internacionales invitados fueron los norteamericanos AlecMonopoly y L’AmourSupreme. Cada uno con su estilo particular, habló por primera vez frente al público porteño y expuso su visión de un mundo fragmentado y en crisis, y a la vez hiperconectado y autorreferencial.

AlecMonopoly: incorrectamente político

Si su intención es pasar desapercibido para “no develar su identidad”, el buzo con estampa de dólar y los pantalones de cuerina roja en contraste con una galera y un pañuelo de forajido no ayudan; pero a medida que empieza a explicar su imaginario artístico, Alec comienza a hacer sintonía. La ironía es su lenguaje y es cuestión de entrar en ritmo para entenderlo. El “tipo del Monopoly” -ícono que elige para representarse en las calles- se lee de la misma forma. Esa imagen, para todo el mundo y esencialmente para Estados Unidos, condensa un momento coyuntural: la crisis de todas las crisis, una supremacía en decadencia, el capitalismo riéndose de sí mismo. Alec decidió emplear esta iconografía a partir de 2008, durante el inicio de la “segunda crisis norteamericana”, reviviendo con sarcasmo un personaje creado en pleno New Deal y convirtiéndolo en emblema de la debacle financiera.

“Fui preso 15 veces por pintar las calles”, sentencia con orgullo. Está claro que el arte de Alec es estrictamente político, “para las masas”, un arte que “se comparte”, que interpela a la sociedad en pleno ritmo burgués (Nueva York, Berlín, París, Buenos Aires). No es difícil justificar que sus principales inspiraciones, materializadas hasta en su firma, sean Jean-Michel Basquiat y Keith Haring, dos artistas comprometidos con la situación política de su tiempo y de un impacto mayor para el arte callejero del siglo pasado. Alec ataca los límites de la política con una imagen, creando una identidad más fuerte al ocultar la propia tras un pañuelo. Su concepto artístico es una declaración de principios, un arte que “no pertenece al museo”, sino que dialoga con cualquiera de nosotros.

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Fuente: Facebook

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Cortesía: Puma

L’AmourSupreme: el cadáver exquisito de la mezcla

La cultura del hip-hop, el mash-up traducido a un universo viscoso hasta los huesos (literal) y plagado de calaveras cíclopes es la síntesis de L´AmourSupreme. Todo un recorrido de ilustraciones que no se alejan de los 80, aunque se hayan hecho ayer. Como en el rap, el artista norteamericano crea ensamblando partes para dar sentidos nuevos. En su universo de zombies y monstruos conviven fotografías de actrices porno, Pikachu, Mario Bros., GhostRider y hasta Bob Esponja, personaje que los mismos ejecutivos de Nickelodeon prestaron para su intervención. Y sus trabajos se imprimen tanto en marcas de ropa trendy -Mishka- como en las visuales de la gira actual de Miley Cyrus.

Iniciado desde adolescente en el mundo del diseño gráfico en plena transición digital, L’Amour pasa sus tardes en su estudio -la “cueva fantasma”- entre artistas de diversas disciplinas. “Para mí, el proceso de creación no es más que un juego. Sigo siendo un chico de 8 años que sólo hace lo que le divierte”. Su hiperpop ochentoso (comics, cine clase-b, skate, muñecos articulados) se inspira así de las letras de sus amigos raperos, como Czarface, y las técnicas de sus colegas, como el escultor BuffMonster. A diferencia de AlecMonopoly, su arte no tiene connotaciones políticas claras más allá de la transgresión infantil, usando la mezcla de lenguajes como su lenguaje y al diseño como su parque de diversiones.

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Cortesía: Puma