Consciente del bombardeo visual en la Ciudad de Buenos Aires, RRAA toma el pincel como flecha para resignificar los afiches publicitarios.

Por María Luján Torralba
@lujitorralba

Yo era un Desenmascarado celeste, que andaba solo, por una ciudad pesada.
Hasta que un día encontré a una Desenmascarada rosa y quiso que la acompañara…
– “Yo soy un Desenmascarado celeste y estoy en un afiche de una crema para el pelo”
– “Yo estoy en uno de chocolate”
– “Vamos unidos en los carteles de una ciudad soleada…”

Desenmascarado celeste y Desenmascarada rosa

Ellos están ahí, en una esquina, detrás de un enrejado, en las alturas. Miles de personas los ven a diario. Los miran. ¿Quiénes son? Son celestes y rosas, amigos de los Enamorados y parientes de los futuros Circulantes. Son los Desenmascarados. Surgieron silenciosamente una noche del verano pasado y poco a poco se fueron apropiando de una ciudad saturada de afiches publicitarios y contaminación visual. Pero cada vez se los escucha más fuerte. Rompen las estructuras, crean grietas en la rutina autómata y despiertan las mentes de los transeúntes para cuestionar y hacer reflexionar. Son los Desenmascarados de RRAA.

“Todo comenzó un día mientras paseaba a mi perro, vi un afiche y me quede observando. Observé al modelo publicitario. Noté que podría ser un pibe humilde super fachero pero que lo ponen al lado de un auto de alta gama increíble, que tal vez el pibe en su vida podrá acceder a eso, pero lo ponen porque es lindo y todo eso me parece muy falso. Y empecé por ahí, por el modelo, pero no el pibe en sí, sino el modelo que impone la publicidad, pensé en “desenmascararlo” sacarle los rasgos y dejarle los ojos y la boca que me parecen los más expresivos. Quería desenmascararlo y ponerlo en el mismo nivel que otros, apuntar al falso aspiracional y ahí hice foco en todo lo que me molestaba el bombardeo”, cuenta RRAA mientras se toma un enorme tazón de café con leche. Así nacieron los Desenmascarados, como una acción anti consumista con el objetivo de reducir el impacto de la publicidad en la vía pública. A aquella pintada inicial en color amarillo, le siguieron jornadas enteras de hasta 8 horas.

RRAA, quien estudió en la Escuela Superior de Creativos Publicitarios, trabajó en agencias durante muchos años y sabía que en algún momento iba a volver con el contrasentido. “Yo creo que no le falto el respeto a nadie aunque sé que me monto sobre el laburo de otros, pero no voy tirando pintura a lo loco sobre todos los afiches que encuentro, todo me lleva tiempo y cuidado. Yo vi en la Avenida Córdoba que hay dos carteles en la altura que están todos desastrosamente rotos. Y eso lo podrían arreglar y dejarlo en blanco, o hacer una ventana al cielo. De la misma manera que es molesto caminar por la calle y ver una latita y una caja de cigarrillos en el piso, también es molesto ver eso así. El problema es ese y me parece muy abusivo. Tenía ganas de dar el contragolpe.”

Meticuloso y detallista, RRAA pinta los afiche desde hace un año él solo. Selecciona previamente un cartel estratégico por su ubicación, y antes de intervenirlo, analiza qué materiales debe llevar y qué precauciones tomar para que el trabajo nunca quede incompleto. A lo largo de este tiempo, mucha gente se ha sumado a su causa y ha tenido varios ofrecimientos para ayudarlo a desenmascarar, sin embargo el prefiere preservar el proyecto dentro de su control. “Yo sé cómo lo pinto y la dedicación que le pongo, y no quiero que lo haga otro. La gente se quiere sumar y hacer como una guerrilla. Pero lo que pasa es que yo sé que si hay una reja me va a tomar más tiempo, o si va a llover, cómo lo voy a resolver. Yo se cuán prolijo dejo los bordes y que nunca voy a dejar un laburo por la mitad. Hoy por hoy sé que si lo empiezo lo termino, a no ser que esté muy alto y me caiga y no me pueda levantar.”

La calle es un lugar de expresión y las paredes hablan. Desde hace años que en todo el mundo grupos anti consumismo utilizan el “afuera” para crear obras de efecto directo y la confrontación inmediata. Muchas veces estas manifestaciones artísticas y políticas son más explícitas. Es así que, RRAA creó los Dichos. “Paul McCartney también tropezó, sin embargo levantó la mirada y siguió componiendo”, “Aunque no le tomes una foto, esto existe”, “Un beso cuesta solo tres segundos”, son algunas de las frases anónimas que pinta RRAA para transmitir sus ideales. “Una vez, unos policías me encontraron pintando un afiche por Núñez que decía “Pedí lo que quieras, pero decí por favor y gracias”, y me dijeron que eso era propiedad privada, y cuando les expliqué que quería dejar un mensaje educativo para los chicos jóvenes, me respondieron, ¿por qué no ponés ‘mandioca’, si total mañana viene Gillette y te lo va a tapar?”, recuerda RRAA. Claramente, no todos entienden los objetivos.

Desde que surgieron los Desenmascarados se ha planteado desde diferentes sectores (como por ejemplo los comentarios en las entrevistas online), si estos seres de cara plana son obras de arte o no. Para comenzar la discusión sobre la obra de arte se debería plantear el concepto de obra. Este tema que ha inspirado a diversas teorías a lo largo de la historia es muy extenso para desarrollarlo aquí. Y, de la misma manera que los ready made de Duchamp, las Cajas de brillo de Warhol, o la apariencia digital, entre otras manifestaciones artísticas, multiplican los debates, los Desenmascarados tienen vuelo propio y han formado parte de muestras en galerías privadas.

“Yo tengo similitud de recursos con otros artistas pero el concepto es otro. Ahora a los Desenmascarados lo estoy llevando bajo techo, es obra que se enmarca y se vende. Ahí selecciono el afiche, el recorte, no aparece logo ni packaging, a no ser que el encuadre lo requiera. Pero el concepto está en la calle, a quien le guste la obra, puede tener el extracto del proyecto en su casa como el que quiere tener el pasto de la cancha de Boca,” cuenta RRAA quien le empezó a tomar el gustito a la calle luego de 8 años de hacer artes visuales, dibujo, pintura, tinta china, ready made, instalaciones y pintar fotografías. “Pasé por un montón de áreas y experimentaciones y la calle era un pendiente. Mi idea es no repetirme. Lo que pasa en la calle no es lo que pasa en las galerías, y lo que pasó en Fiebre no es lo que pasó en Elsi del Rio, y lo que pasó ahí no es lo que pasó en Casa 4 o en Espacio Cabrera. La calle tiene otra emoción, es como tocar en vivo, tiene otra adrenalina”.

Simpático, obsesivo y solitario. RRAA, quien parece ser el novio no reconocido de Amelie, termina su café con leche gigante mientras aclara que tiene un archivo con fotos de todos los Desenmascarados desde diferentes ángulos y situaciones. También recuerda que es amante de la data y toma registro de absolutamente todo, como cuando hacía dibujos ópticos, detrás de los cuales anotaba las horas y minutos que le llevaba cada lámina, el lugar dónde los estaba haciendo, el clima y la música que estaba escuchando. Así es el padre de los Desenmascardos, estos seres místicos que develan un mundo paralelo latente en la Ciudad de Buenos Aires.

La agencia EB Talent no pudo asimilar la noticia de que Cecilia se había convertido en una Desenmascarda

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