Leonel Alesis tiene 23 años y hace doce que escribe. Vive en Campana, estudia un profesorado de Lengua y Literatura y sostiene que para que a quien le gusta escribir no hay nada más efectivo que mucha lectura y mucha práctica. También hace música y sus textos sólo pueden ser leídos en su sitio jabalinadefuego.wordpress.com

Por María Luján Torralba
@lujitorralba

-¿En qué te inspiras a la hora de escribir? A veces algún hecho o alguna lectura o algún dilema personal puede llegar a inspirar determinado texto, es según sobre lo que se quiera escribir. Igualmente creo que la inspiración funciona a un nivel inconsciente, es decir, todo puede llegar a inspirarme, todo lo que acontece. En ese caso es imposible desmenuzar de donde viene la inspiración para analizar su origen.

•¿Cuáles son tus referentes poéticos? Escribo prosa y poesía, así que todos los escritores que admiro actúan en mí como un todo; la lista es larga y fluctuante: Cormac McCarthy, William Faulkner, Borges, Cortázar, e. e. cummings, Raymond Carver, Walt Whitman, García Márquez, Safo, Bécquer, Lorca, Allen Ginsberg, Bukowski, Manrique, Girondo, Neruda, Transtromer, Rimbaud, Jim Morrison.

•¿Qué es ser un poeta? Sinceramente no tengo idea. Quizás una persona que necesita decir lo que piensa de una manera estéticamente seductora y mediante otros medios diferentes a los del habla cotidiana. En mi caso escribir es como un calmante porque si no escribo lo que pienso no puedo dejar de pensar en otra cosa. Es casi una necesidad física.

•¿Qué estilo de escritura te define? Cuando escribo lo hago por una necesidad profundamente personal que nada tiene que ver con estilos o corrientes literarias. Quiero creer que cada artista tiene su propio estilo, que hay tantos estilos como artistas trabajando.

•¿Qué es la poesía? La definición técnica dice que la poesía es un género literario y nada más. En mi caso poesía es todo aquello que en algún nivel me conmueve o me altera: un verso, una noticia periodística, un perro muerto al costado de la ruta o un atardecer rojo después de una tormenta eléctrica.

•¿Cuál es tu poema favorito de otro autor? Hay muchos. Ahora se me vienen a la mente Hojas de hierba, de Whitman, el poema Tira los dados, de Bukowski y el Haka que cantan los All Blacks.

•¿Y el propio? Siempre el último.

•¿Con qué personaje de ficción te identificas? No recuerdo haberme identificado con ninguno.

•¿Qué música o canción acompañan tus poemas? Ayer estaba con el disco Drukqs, de Aphex Twin. Hoy con Lee Perry. Escucho de todo: las piezas de Jonny Greenwood, Brahms, Mingus, flamenco, Radiohead, música rock de todo tipo, etc.

•¿A qué artistas de otras disciplinas admiras? Muchísimos del mundo del cine (los Coen, Scorsese, Woody Allen, Thomas Anderson, Kubrick, Clint Eastwood, y un largo etcétera). Me fascinan los conceptos de las obras de Banksy.

Cuando escribo siento que me es imposible explicarlo con palabras.

•Me gustaría compartir un ciclo de poesía con Dios.

Aquí dejo mi poema para los lectores de Dinamo:

ALUMBRAMIENTO

entonces
después de todo

¿sabés que no podría?
palpar el viento sin pensar en tus manos
tus manos cerrándose
como el despliegue de los lirios en reversa
callar el eco
del roce de tu vientre
en la caverna de mi pecho
besar el aire matinal
con la misma desgana
con la misma alevosía

¿sabes que no podría tampoco?
obviar todo lo aprendido
en la siesta de tus senos
traicionar cualquier despertar
que lo absoluto define con su
diminuto alumbramiento
agachando la cabeza
y no ver
no estremecerme hasta el cartílago y la médula y el origen de mi lengua

entonces
después de todo

¿sabés que no podría?
temer nada
sentir otra vez
la ceguera del miedo
dejarme llevar por el pánico que
como un negro conejo huye
en pleno combate con tu ombligo en ondas irradiando la avenida

enfrentar la totalidad no
es tan ardua empresa si
ya enfrentamos el abismo

COMUNA

Lo comprendo
porque lo dije
porque lo escribí
porque me dijeron que callara
pero no callé
porque el alma es un grito
comunal imparable
porque enero necesitaba
ser celebrado
porque arcángeles instaban
desde gradas supremas
para que habláramos y seamos

Luego vinieron las glosas
inevitables glosas
en gestos y susurros
y demás glosas sobre las glosas primeras
y debimos volver a gritar
porque
entre tantas glosas
codexs
revisiones
habíamos callado de nuevo
nos habíamos vuelto
grava
plano
silencio

No fue esta vez tan difícil
Alguien gritó
y otros le siguieron
en círculos concéntricos
y yo me les uní
y fuimos esa noche
Uno
de nuevo
Nunca olvidamos cómo
imitar
el aullido del animal en tortura

DETALLES

Todo

Cuando colisionan tus pestañas
La serpiente de tu espalda
Mi refugio bajo tus senos
Besarte en el ombligo

Todo

Las mil colillas en el cenicero
El modo en que te cubres la boca si estornudas
Tu risa cuando yo no río
El charco de cabellos en la almohada cuando duermes

Todo

Verte caminar desde lejos
El enjambre de ropa en el placard
El olor a luna de tu cuello
El modo en que me nombras iracunda

Todo

Miles Davis
Los buenos días
Los días turbios
Las charlas sobre las sábanas
El silencio conscientemente prolongado
Las decisiones tomadas en conjunto
y por separado
Cuando la luz se va en verano
y hace calor
y hacemos el amor

Todo

Absolutamente
todo
Todo lo que nos fue dado conocer
del otro

Todos esos perfectos detalles
por los que se
suicidan las palabras
al intentar
explicarlos

Vamos a extrañarnos, vida mía
cuando ya no estemos