Parte de este Mundo es la tercera obra de Adrián Canale con textos de Raymond Carver. La mejor opción para un domingo a la tarde: literatura norteamericana + teatro + comida.

Por Tamara Montenegro

Una mesa dispuesta en cruz y, sobre ella, jarras de jugos frutales, cervezas y vinos para beber, más algunos platitos con canapés, snacks y masitas dulces para degustar. Los espectadores/comensales se acomodan en la mesa mientras que los actores- que están sentados desde antes- hablan, comen, beben. El público comienza a animarse; descorchan un vino, destapan una cerveza, prueban, tímidamente, las tostaditas con queso crema, tomate y albaca. De pronto, uno de los actores se para y comienza a hablar. Más que a hablar, a recitar un poema de Raymond Carver. Y así, sin presentaciones ni apagones, empieza la función de Parte de este mundo, una creación del Colectivo Puerta Roja y Grupo H-30 dirigida por Adrián Canale que lleva dos años en la cartelera porteña. Los seis actores relatan cuentos y poemas del autor y sumergen al espectador en el mundo carveriano: “Lacónico, muy simple y, a la vez, lleno de sentidos”, describe Canale. La obra no tiene un texto fijo, en cada función se improvisa teniendo como premisa el orden que se le va a dar a los primeros dos cuentos. Pero este mecanismo interno del grupo es imperceptible ya que los actores encarnan distintos personajes con matices y temperaturas distintas y nunca pierden la intensidad necesaria que mantiene atento al espectador. Lo más interesante de la puesta es que el actor se acerca al público generando un vínculo que por momentos parece onírico y, en se acercamiento, no hay invasión sino comunión. La cuarta pared se rompe y permite que ambas partes compartan un viaje lleno de historias simplemente conmovedoras.

Adrián Canale es un gran lector de Carver y ha podido rescatar la teatralidad de su literatura. Acera de su trabajo con el material, comenta: “Los cuentos están llenos de silencios, de huecos, de momentos en blanco en donde parece que nada ocurre y sin embargo, sucede de todo. Las historias son muy sencillas pero complejas en su interior. Esto permite, para quien adapta, hacerse un festín de momentos teatrales”.

Revista Dínamo: ¿Cuándo leíste por primera vez a Raymond Carver?
Adrián Canale: Es un autor que comencé a leer de grande, a mis 35 o 36 años. Creo que su literatura se disfruta mas después de cierta edad, cuando uno ha pasado las pequeñas tormentas que los personajes de sus cuentos padecen. Quizás por una identificación con sus temas y su manera de plasmarlo es que siempre me pareció un material muy adecuado para trasladarlo a lo teatral.

RD: ¿Cómo surgió la idea del banquete como puesta?
AC: Con cada uno de los trabajos con cuentos de Carver (NDR: es la tercer obra en la que el director trabaja a partir de textos de Carver, las anteriores fueron Hablar de amor (2006) y Parece algo muy simple (2005)) fui investigando y profundizando la relación actor-espectador-texto. Se me ocurrió que la mesa con el público y los actores generaría un acercamiento mas intenso a los textos y a las situaciones de los relatos. Me parecía una combinación acorde a la sencillez y hondura de lo que se narra, estar cerca de los actores, sentir y observar lo que les sucede, sin ningún filtro ni postura.

RD: ¿Por qué incluyen a un actor invitado en cada función?

AC: Fue una propuesta de esta segunda temporada. Como tenemos más cuentos de los que hacemos por función la obra varía constantemente, lo que genera una gran atención y concentración de los actores para que el ritmo, la atención y la profundidad del material no decaigan. Al incluir un actor invitado, con el que se ensaya una sola vez (¡ojo!) este esquema se profundiza y nos permite estar mas alertas aún. También se sumó el interés en muchos compañeros actores, que, fascinados con el espectáculo, solicitaban participar en la obra. Y esto fue para nosotros una gran alegría.

RD: Hace unos meses que cerró Puerta Roja, la sala de teatro que dirigías. ¿Qué reflexión podés hacer respecto de las políticas culturales en la Ciudad de Buenos Aires?
AC: La política cultura de la ciudad de Buenos Aires es terrible, como son terribles las políticas sociales, de salud, de educación. Estamos ante uno de los gobiernos más conservadores, retrógrados y decadentes que ha tenido esta ciudad. Por lo tanto es coherente que se cierren lugares, aunque se declame a la Ciudad como una de las más importantes del mundo a nivel teatral. Pura fachada mentirosa. En nuestro caso, se sumaban algunas dificultades en el manejo de la sala y cierto cansancio moral. Pero es indudable que Macri es siniestro, al igual que el ministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, Hernán Lombardi.

Actúan: Tian Brass, Valeria Castro, Sergio Di Florio, Silvio Palmucci, Sylvia Tavcar, Ximena Viscarret
Dramaturgia y dirección: Adrián Canale

Cuándo: Domingos 17.30 hs
Dónde: Abasto Social Club, Yatay 666
Precio: $55 (Con consumición) – $40 (si el espectador lleva comida o bebida para compartir durante la función)