Laura Rabinovich es bailarina y vive la danza como la unión del cuerpo, el espíritu y la mente. Especialista en ritmos afro, transmite energía y feminidad.

Por María Luján Torralba
@lujitorralba

Como una sacerdotisa que invoca a los espíritus, Laura Rabinovich despierta las almas con su danza. Esta bailarina y docente de danzas afro brasileñas y afro contemporáneas, se corre de la perfección de las coreografías estereotipadas para promover al baile como un camino hacia el descubrimiento de la propia identidad.

Espontaneidad, profundidad, pureza y amor son palabras que se conectan con Laura. El ritmo de su cuerpo invita al juego y a la liberación. Ella sostiene que el arte unifica el cuerpo, el alma y la mente, y así lo de muestra en sus clases.

Laura es la coreógrafa del grupo Ritma Ensamble, donde junto a artistas de otras disciplinas se retroalimentan de creatividad y energía. Además dicta sus clases en diferentes centros culturales de Buenos Aires. Maestra de los movimientos, Laura transmite ritmo y pasión.

Revista Dínamo: ¿Por qué elegiste especializarte en danzas afro?
Laura Rabinovich: Siempre bailé desde chica jazz, danzas brasileñas, algo de contemporáneo, pero no sé específicamente por qué elegí la danza afro. Supongo que es como cuando uno se enamora de alguien, no hay motivos muy explicables desde las palabras.

RD: ¿Qué características conllevan las Danzas Afro?
LR: Como cualquier otra disciplina depende con la intensidad que se realice y el cuidado que tenga el profesor que la enseñe. Pienso que hay que poner especial énfasis en la técnica para Danza Afro, que es lo que prepara el cuerpo para estos movimientos. En África los movimientos para el baile son aprendidos junto con la socialización primaria, es decir que forma parte de lo que se aprende desde niño, generalmente como un aprendizaje informal. Por lo tanto en allí no necesitan de una técnica para bailar, por que los africanos bailan antes de aprender a caminar, o al menos casi conjuntamente. Pero los que no nacimos en África, ni en Brasil, ni en Cuba, los que no pudimos copiar la danza de nuestros padres desde chicos, necesitamos elementos que nos acerquen a esa forma de movimiento, por eso es necesario un énfasis consciente y explícito en la técnica, para no lastimarnos y para poder llegar con mas facilidad a las formas y la expresividad de la danza afro.

RD: ¿Qué valores conllevan las Danzas Afro? ¿Qué mensaje transmiten?
LR: La danza afro trabaja sobre un eje corporal diferente y hay un entrenamiento específico para el trabajo sobre ese eje. Desde mi punto de vista, cualquier actividad artística es terapéutica, porque al trabajar con la expresión y la creatividad, nos hace sentirnos mejor y todavía más aún en el caso de la danza donde el instrumento es el propio cuerpo.

RD: ¿Qué beneficios destacas de este tipo de danzas?
LR: La práctica de la danza afro trae, a simple vista, beneficios a nivel físico. Se adquiere mucha fuerza muscular, ya que para sostener el eje inclinado del que hablé antes hay que desarrollar mucha fuerza abdominal y en los cuádriceps. Hay muchos movimientos articulares y vibraciones, esto hace que se produzcan menos contracturas, ya que estos movimientos son como un auto- masaje y una descarga a tierra. La danza de Orixás, en particular, hace que nos conectemos con lugares muy emotivos y profundos porque muchas veces es necesario que el bailarín-alumno recurra a imágenes internas que lo conecten con sensaciones que estén ligadas a los elementos de la naturaleza que se bailan. En general, eso suele ser placentero, nos lleva a un lugar extra-cotidiano y convierte la clase en un espacio donde se puede conocer más a uno mismo.

RD: ¿Cómo describirías la relación cuerpo – alma –baile?
LR: Yo le agregaría mente. Estamos acostumbrados a estar fragmentados. En la oficina o la facultad pienso, en el gimnasio entreno el cuerpo, en la iglesia rezo, en el boliche bailo. Por eso con cualquier actividad artística, realizada a conciencia y bien, claro, se produce algo muy interesante que tiene que ver con que muchas veces ocurre esta unión y nos hace sentir plenos. Para mi la danza es la forma de comunicarme con mi lugar mas auténtico, es el lenguaje que elegí para expresarme y darme a conocer, la forma de trasmitir mi mensaje, un mensaje único, ni mejor ni peor que el de nadie, ni siquiera especial u original, pero si claramente MIO. Creo que muchas veces las personas descubren mediante el arte, en este caso la danza, el mensaje que tienen para darse a si mismos y a los demás. Eso es muy especial, es un antes y un después, porque es descubrirse, mas allá de las imposiciones y mandatos sociales. Mas allá de las exigencias externas uno encuentra un norte propio, un camino que es de uno mismo, algo así como la identidad.

RD: ¿Qué significa bailar para vos?
LR: Es casi lo único que se hacer, mi mejor herramienta para defenderme en la vida, mi manera de comunicarme, mi pasión, mi alegría u otra forma de llorar si estoy triste. Un espacio donde encontrarme con la gente, el lugar donde aprendo, enseño, crezco, fallo, es muchas cosas.

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