Nada mejor que la lente de quien vive una determinada situación para retratarla y contarla al mundo. Ese es el caso de Bassel Shahade, un joven director sirio con carrera prometedora y una clara intención de denunciar lo que sucedía en su región, que murió antes de que su obra despegara por completo

Por Agustina Ordoqui
@agusinha

El periodismo ciudadano y los documentalistas de cámara en mano son la mejor fuente para conocer lo que pasa realmente del otro lado del océano, allá en esa tierra lejana de la que se dice que gobiernan los dictadores y que el petróleo se encuentra más fácil que el agua.

El joven cineasta Bassel Shahade es una de esas personalidades que se decidió a denunciar la situación de su país, Siria, aunque su compromiso era más ambicioso y abarcaba a toda la región. Quiso el destino al azar que este muchacho, de 28 años, que renunció a una beca para estudiar en Estados Unidos y crecer como director, muriera en un bombardeo de los muchos que se registran en la ciudad de Homs.

En su canal de Youtube no quedó nada de su trabajo en su tierra natal, quizás porque nunca llegó a editarlo y subirlo, o porque ya no tenía los medios con que hacerlo en un país asediado por las potencias extranjeras y la mano de un presidente receloso, Bashar Al Assad.

Sí dejó, en cambio, seis cortos que hablan por sí solos de lo que sucede en Medio Oriente. En Carrying Eid to Camps, puede verse la acción social de un grupo de activistas que llevan regalos a niños del norte sirio. El corto de ficción Saturday Morning Gift es un retrato doloroso de la destrucción que provoca la guerra entre las familias. Un pequeño sobrevive a un ataque en su casa, en el marco del conflicto entre Israel y el Líbano a principios del milenio.

Más experimental, en Turkey – Kappadocia enseña un fragmento de un viaje a Turquía, mientras que I Dream of my Home está dedicada a tanto a los refugiados y expatriados por los conflictos en la región, como a los palestinos y su deseo de tener su propio Estado físico.