Josefina Rozenwasser es la voz joven que irrumpe en la escena del tango para mover los cánones clásicos y abrir las fronteras musicales
Por Belén Ruiz
belenruizj@gmail.com

Atrevida y audaz, Josefina Rozenwasser es mucho más que una nueva promesa del tango. Sus conocimientos musicales junto con la fibra poética que corre por sus venas logran que esta “polaca” de ojos azules sea una arrabalera del siglo XXI. Luego de años de estudio y de tocar en diferentes bandas y agrupaciones, hoy, Josefina experimenta y juega con las herramientas necesarias para crear exquisitas piezas musicales. Ella no se mete en los laberintos de las fusiones, ni se encierra en los sonidos tradicionales sino que explora en el tango para encontrar nuevas aristas.
Josefina cursó la carrera de Cantante con Idoneidad de estilos Tangueros en la Academia Nacional del Tango. Su primer trabajo discográfico Proyección presenta un repertorio de tangos interpretados desde un lenguaje propio. La joven reflexiona que siempre intenta hacer su propia versión y que la raíz del género tiene que estar acompañada por un proceso actual. La próxima presentación del Cuarteto Josefina Rozenwasser es el 26 de mayo en el Espacio Ecléctico junto a Barbui & Le Troupe.
Revista Dínamo: ¿Cómo llegaste al tango?
Josefina Rozenwasser: La primera vez que cante un tango me sentí real. En una clase de canto, Eleonora Barletta me sugirió que cante Como dos extraños. A partir de ese momento me puse a investigar el origen de las letras de tango y me quedé por ese rumbo.
RD: ¿Cuál es tu búsqueda artística?
JR: El tango es un lenguaje que me gusta pero no me considero tanguera. Siempre intento hacer mi propia versión. Soy mucho más rockera que tanguera. Me críe escuchando a Charly Garcia, Fito Paez y Luis Alberto Spinetta y a la vez ellos se criaron con el tango. Creo que ellos hicieron una síntesis generacional del tango y el rock. En el tango y en toda la música hay que aportar lo que uno trae porque las capas culturales son muy importantes. Mi búsqueda es mirar siempre para adelante.
RD: ¿Cuál es tu visión personal del tango?
JR: Es un género que tuvo momentos increíbles pero también se cerró un montón. Hubo una generación que encerró mucho al tango y creo que les quedó chico el paisaje. Pero hoy en día muchos músicos estamos empujando para adelante. Existe una tensión entre los que queremos que crezca y los que quieren seguir como se tocaba en la década del cuarenta.
RD: ¿Qué renovación le aportas al género?
JR: Mi forma de interpretar es genuina. No sé si es renovadora, pero es real. El tango es muy cerrado. Es más interesante ser de una generación que de un género. La raíz del género tiene que estar acompañada por un proceso actual.
RD: ¿Cuándo es tu próxima presentación?
JR: Me presento con mi cuarteto integrado por Matías Albamonte en guitarra, Alejandro Abbonizio en contrabajo y Agustín Uriburu en cello, en el Espacio Ecléctico el 26 de mayo junto a Barbui & Le Troupe. Nuestra idea es armar ciclos en lugares donde no suelen tocar tango y junto a invitados que tienen otra propuesta musical. Creo que el tango tiene que llegar a otros sitios y a otros públicos. Me gustaría que los jóvenes escuchen tango porque es nuestra raíz y a la vez entiendan la síntesis del tango con el rock.
RD: ¿Qué temas nuevos se suman al repertorio?
JR: Escribí un tango inspirado en la casa de mi infancia en Saavedra que se llama 2978. También escribí un candombe El fin del fin del mundo y otro tema para cello y voz Manitos. Los dos últimos los escribí en el curso de composición que hice con Edgardo Cardoso de Puente Celeste.
RD: ¿Cuáles son los proyectos a futuro?
JR: En enero entramos a grabar el segundo disco del cuarteto, con las nuevas composiciones y con una versión de Total interferencia de Charly García.

FECHAS:
Cuarteto Josefina Rozenwasser + Barbui & Le Troupe
Sábado 26 de mayo a las 21.30 en el Espacio Ecléctico (Humberto Primo 730, San Telmo)
El ciclo continúa el 30 de Junio y 28 de Julio con otros invitados.
Bono Contribución $35

