La voz principal de El Kuelgue, banda experimental que triunfa en el ámbito local, nació en una familia de artistas y eso parece haber determinado su personalidad. Loco como él sólo, parece abarcar tantos géneros como la música que compone.

Por Gretel Müller
@Gret_M

El casting publicitario no parece el lugar más común para un músico, pero ahí estaba Julián Kartun -voz principal de la banda El Kuelgue- audicionando para ser la cara visible de un desodorante masculino. Un chico sencillo a la vista, nada en su apariencia parece resaltar demasiado. Pero cuando comienza a hablar, parece un televisor con el botón de zapping activado. Entre frase y frase se cuelan imitaciones de Alfredo Casero en épocas de Cha Cha Cha, algunas letras de canciones y publicidades radiales.

Esto no es casual. La TV fue parte primordial de su educación, según explica el cantante. “Una imagen recurrente de mi infancia es estar sentado la mayor parte del día al televisor en blanco y negro viendo lo que sea”, recuerda.

El músico se define como un “fanático” de la pantalla chica, pero aún así no deja de señalar las limitaciones que ve en los medios tradicionales. “Si Show Match es arte entonces le regalo esa palabra a Tinelli y reniego de ser artista”, concluye con un gesto de desprecio.

En El Kuelgue, la banda que creó hace casi siete años con sus amigos de la secundaria, no sólo canta, sino que improvisa diferentes personajes constantemente. Al ser hijo de actores, Kartún palpó la dramaturgia desde muy chico.
Mientras relata escenas de su infancia describe con un orgullo desbordante varias obras de su padre, el prestigioso dramaturgo Mauricio Kartún. “Mucho de lo que hago, del humor de las improvisaciones vienen de mi viejo”, afirma Julián.

Revista Dínamo: ¿Se puede decir que El Kuelgue tiene mucho que ver con tu personalidad entonces?

Julián Kartún: La banda es un poco la personalidad de todos. La forma de composición marca mucho el estilo, si se puede decir que tenemos uno sólo. Todos somos amigos y el ambiente de composición es muy descontracturado.

RD: ¿Qué crees que aportás a la banda desde tu personalidad?
JK: Estudié teatro toda mi vida: clown, improvisación, un poco de todo. Eso es un poco también lo que hacemos con El Kuelgue, mezclar actuación, baile y puesta en escena.

RD: ¿Cómo son sus ensayos?
JK: Generalmente, los hacemos en la casa de Santi [Santiago Martínez, segunda voz y piano], pero últimamente empezamos a usar una sala porque sino era demasiado cuelgue. Nos sentamos juntos y hablamos de lo que nos pasó en el día, miramos algunos videos en Youtube y entre tema y tema tiramos alguna improvisación. Son momentos muy divertidos, cada una semana necesitamos hacerlo por más de que no haya alguna fecha próxima. El otro día, por ejemplo, estábamos tocando Cristo es Marquitos di Palma, que es un tema bastante viejo, y boludeando se nos ocurrió que queríamos hacer un Jesús este 10 de diciembre en el Konex. Así que voy a bailar disfrazado con una peluca y en cuero. Para nosotros todo es un juego, le faltamos el respeto a todo.

RD: Esta es la primera banda formal que tenés, ¿te verías haciendo música en otra?

JK: Suelo tocar con otros amigos, también hice música para publicidades, puedo hacer otras cosas fuera de la banda, pero la confianza que tengo con ellos es una química difícil de conseguir. Cada cual tiene su laburo y eso crea mucha independencia. No me vería tocando en esas bandas que hacen rock, me dan lástima, incluso penita, porque lo único que buscan es tocar en un mega estadio y estar rodeados de minitas. Nosotros, en cambio, nos cagamos de risa, nos chupa bastante un huevo todo y no creo que eso pueda encontrarlo en muchos lados.

RD: Mencionaste que con los músicos de la banda ven muchos videos de Youtube y tenés un Twitter bastante activo, ¿de que forma influyen las redes sociales en tu vida?
JK: Me pone feliz estar viviendo en este momento de tanta vertiginosidad de la información. Creo que mis favoritos de Youtube me describen como persona. De Cuevana ni hablar, Dejé de ir al cine por las películas online, no hay nada que se pueda comparar a tener una buena pantalla, un vino y poder fumar pucho.

Al hablar de los medios de comunicación, Julián parece anonadado lo que vulgarmente se diría con la expresión de “un nene con chiche nuevo”. Exhibe su celular, haciendo de cuenta que va a twittear algo, pero para grata sorpresa, es un modelo de hace cinco años atrás. Su sencillez se refleja minuto a minuto pero no por ello deja de decir juicios ácidos sobre la actualidad.

“Creo que mi forma de ser tiene que ver con la generación del zapping, eso de la velocidad, de aburrirse muy rápido”, explica. Inquieto es la palabra justa para describirlo. Su diversidad es tan abarcadora como los temas de El Kuelgue.

Con solo 28 años, Julián, es músico, actor, tiene un programa en la radio online, estudió producción de imagen y trabajó de productor de TV. “Más allá del Kuelgue, mi laburo es el de actor”, afirma.

Actualmente está por grabar una película con Casero. Comparte que, aunque haga varios personajes, siempre son cómicos: “Siento que no podría hacer drama, no me puedo creer ese personaje”.

La sonrisa y el entusiasmo de Kartún extrañamente desaparecen cuando recuerda sus “tiempos malgastados en la secundaria” y en los domingos. “De guachín siempre tuve inquietud por el arte y fui muy disperso, no soportaba ir a la escuela”, recuerda Julián quien fue a dos escuelas secundarias porque de la primera lo expulsaron: “Siempre fui muy vago y me llevaba materias todos los años”.

La conocida depresión de domingo es común, pero la sensibilidad con la que se percibe que la interpreta Kartún es singular.

RD: ¿Por qué los domingos son dias sensibles para vos?

JK: Siempre padecí bastante los domingos, tal vez por el hecho de la escuela. Cuando terminé la secundaria me di cuenta lo que era la vida en serio. Durante mi adolescencia pensé que todo se dividía entre ganadores y perdedores. Luego me di cuenta que es una ficción que te enseña el sistema educativo. Ahora me doy cuenta que cada uno tiene su propia manera de pensar y de moverse. Y desde que estoy en pareja no sufro tanto los domingos.

Cuando habla de su pareja Julián se refiere a Malena Pichot –actriz, más conocida por su interpretación en la serie de MTV, La Loca de Mierda– con quien sale hace casi un año y convive hace cuatro meses.

Cuelgue, risa y mucho baile son sólo algunas experiencias que se perciben al hablar con Julián, pero también al compartir uno de los shows de El Kuelgue, una banda que reúne años de amistad, improvisación y mucho ritmo.

Este sábado 10 de diciembre despiden el año en el Konex a pura fiesta junto a Alerta Pachuca como banda invitada y Dj Lenni para seguir disfrutando toda la noche.