{"id":8503,"date":"2020-10-20T20:56:23","date_gmt":"2020-10-20T20:56:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistadinamo.com\/?p=8503"},"modified":"2020-11-11T18:03:50","modified_gmt":"2020-11-11T18:03:50","slug":"ese-melancolico-y-obsesivo-circulo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistadinamo.com\/?p=8503","title":{"rendered":"Ese melanc\u00f3lico y obsesivo c\u00edrculo"},"content":{"rendered":"\n<p>En \u00abLlamadas de \u00c1msterdam\u00bb, Juan Villoro retrata meticulosamente la nostalgia de un coraz\u00f3n roto que recorre los rincones de la pintoresca Colonia Condesa en la Ciudad de M\u00e9xico<!--more--><\/p>\n\n\n\n<p>Por Mar\u00eda Luj\u00e1n Torralba<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"640\" height=\"350\" src=\"http:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/llamadas-31.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8504\" srcset=\"https:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/llamadas-31.jpg 640w, https:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/llamadas-31-300x164.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>\u201cA la distancia, le gustaba suponer que \u00e9l hizo todo para fracasar r\u00e1pido, como si anticipara futuros da\u00f1os&nbsp;con un sagaz instinto. Nuria lo quer\u00eda con misteriosa aquiescencia, como si lo amara a pesar de algo; acept\u00f3 su silueta descompuesta y empapada en su departamento de La Condesa como la magm\u00e1nima capitulaci\u00f3n del bienestar ante el desorden. A \u00e9l le pareci\u00f3 un milagro estar ah\u00ed, escogido por el azar, del mismo modo que en diez a\u00f1os odiar\u00eda ser <em>aceptado<\/em> por ella.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed comienza esta nouvelle que sumerge al lector en los pensamientos, deseos, elecciones y resignaciones de una pareja de la que nunca se comprende muy bien por qu\u00e9 est\u00e1n juntos, por qu\u00e9 se aman -\u00bfse aman?-, ni por qu\u00e9 terminan.<em> Llamadas de \u00c1msterdam,<\/em> editada por Interzona, son las cr\u00f3nicas \u00edntimas de Juan Jes\u00fas, un artista que sue\u00f1a con exponer en el Guggenheim de Nueva York y que se enamora de Nuria, una chica segura pero con un potente v\u00ednculo con su padre&nbsp; que lleva a la pareja a postergar&nbsp; proyectos propios. Juan Jes\u00fas es un hombre que, finalmente, llega a sentirse espectador de su propia vida.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"640\" height=\"350\" src=\"http:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/llamadas-41.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8505\" srcset=\"https:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/llamadas-41.jpg 640w, https:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/llamadas-41-300x164.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>A pesar de la sensaci\u00f3n inicial de estar presente ante una historia poco apasionante, Villoro logra a trav\u00e9s de descripciones precisas y recuerdos exactos y v\u00edvidos, relatar con intensidad los encuentros y desencuentros entre dos personas que, por lo menos, se extra\u00f1an. De esta manera, la historia sostiene la tensi\u00f3n narrativa oscilando entre la melancol\u00eda, la intriga y el desasosiego de principio a fin.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLuch\u00f3, y perdi\u00f3 sin atenuantes ni contemplaciones. No recuper\u00f3 la atenci\u00f3n de Nuria; empez\u00f3 a perderla en partes, a extra\u00f1ar la forma que ten\u00eda de hacerse a un lado el cabello aunque no lo tuviera en la cara, los recados que le dejaba en repisas y muebles imprevistos, con feliz caligraf\u00eda&nbsp;de arquitecta, sus senos peque\u00f1os, el lunar apenas abultado en las costillas, la perfecta curva de susurros con que llegaba al orgasmo, el trapo que una vez sirvi\u00f3 para limpiar lentes y ahora la acompa\u00f1aba por la casa para despejar los aros de su taza de t\u00e9. Constancias, datos que trazaban sus d\u00edas, el mapa de estar juntos.\u201d<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"640\" height=\"350\" src=\"http:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/llamadas-21.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8506\" srcset=\"https:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/llamadas-21.jpg 640w, https:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/llamadas-21-300x164.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Si bien la historia va y viene en un tiempo pasado y un tiempo presente, la trama transcurre en la calle Amsterdam, una calle donde estaba ubicado el hip\u00f3dromo en la Ciudad de M\u00e9xico. All\u00ed es donde vive actualmente Nuria, luego de siete a\u00f1os de separaci\u00f3n y de vivir en el exterior. Desde la esquina, Juan Jes\u00fas la llama por un tel\u00e9fono p\u00fablico mientras la observa y le hace creer que la comunicaci\u00f3n proviene desde Amsterdam, Holanda. As\u00ed comienzan un nuevo v\u00ednculo trazado por nuevas realidades, fantas\u00edas, algunos rencores y secretos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"960\" height=\"1024\" src=\"http:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/llamadas-11-960x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8507\" srcset=\"https:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/llamadas-11-960x1024.jpg 960w, https:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/llamadas-11-281x300.jpg 281w, https:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/llamadas-11-768x819.jpg 768w, https:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/llamadas-11-1440x1536.jpg 1440w, https:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/llamadas-11-1920x2048.jpg 1920w\" sizes=\"(max-width: 960px) 100vw, 960px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>\u00c1msterdam&nbsp;no es un lugar inocente ya que era el destino donde Juan Jes\u00fas y Nuria iban a vivir juntos a desarrollar sus sue\u00f1os justo antes del principio del fin. \u00c1msterdam como un lugar simb\u00f3lico; la ciudad donde ser\u00edan felices, donde Juan Jes\u00fas podr\u00eda ejercer su beca de artista, donde el padre de Nuria no ser\u00eda un tercero en discordia, donde andar\u00edan en bicicleta, comprar\u00edan en los mercados y har\u00edan el amor a cualquier hora. Ahora, \u00c1msterdam es aquella calle circular que los separa y que los une, sobre la que corren y siempre llegan al mismo lugar.<\/p>\n\n\n\n<p>La Ciudad de M\u00e9xico est\u00e1 presente continuamente en el relato, casi como una protagonista m\u00e1s. Una celebraci\u00f3n en la Cantina Guadalupana, la nueva oficina de Nuria en un edificio inteligente sobre la calle Santa Fe, una comida de abogados en el Danubio, un hotel mugriento de la Colonia Guerrero donde estuvo secuestrado un amigo en com\u00fan, una caminata rumbo a la iglesia de San Juan el Bautista o el juzgado de Coyoac\u00e1n, donde Juan Jes\u00fas y Nuria se divorciaron, son el escenario de este amor que se resquebraja a cada momento.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>+ Plus<\/strong> \u2013 Colonia Roma y Colonia Condesa son caracter\u00edsticas por ser residencia de intelectuales, cient\u00edficos, empresarios y pol\u00edticos. Por sus calles pasaron innumerables personajes reconocidos, entre ellos, el cineasta espa\u00f1ol Luis Bu\u00f1uel. El artista aragon\u00e9s se comprometi\u00f3 con los habitantes de la ciudad y los retrat\u00f3 en su obra<em> Los olvidados <\/em>(1950), una visi\u00f3n desgarradora de los ni\u00f1os, ni\u00f1as y j\u00f3venes que viven en las calles de los suburbios de la ciudad.&nbsp;El poeta Octavio Paz escribi\u00f3: \u201cPero <em>Los Olvidados<\/em> es algo m\u00e1s que un film realista. El sue\u00f1o, el deseo, el horror, el delirio, el azar, la porci\u00f3n nocturna de la vida, tambi\u00e9n tiene su parte. Y el peso de la realidad que nos muestra es de tal modo atroz, que acaba por parecernos imposible, insoportable. Y as\u00ed es: la realidad es insoportable; y por eso, porque no la soporta, el hombre mata y muere, ama y crea.\u201d<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"900\" height=\"492\" src=\"http:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/los-olvidados.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-8508\" srcset=\"https:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/los-olvidados.png 900w, https:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/los-olvidados-300x164.png 300w, https:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/los-olvidados-768x420.png 768w, https:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/los-olvidados-640x350.png 640w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>\u00a1Buenas noticias! <em>Los olvidados<\/em> se puede ver completa por Youtube<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed-youtube wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"Los Olvidados  (pel\u00edcula completa) -  Luis Bu\u00f1uel 1950\" width=\"610\" height=\"458\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/hSGlpXcLtY8?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En \u00abLlamadas de \u00c1msterdam\u00bb, Juan Villoro retrata meticulosamente la nostalgia de un coraz\u00f3n roto que recorre los rincones de la pintoresca Colonia Condesa en la Ciudad de M\u00e9xico<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":8510,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[4],"tags":[1050,1051,1049,60,1052,758,1053],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8503"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8503"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8503\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8522,"href":"https:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8503\/revisions\/8522"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/8510"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8503"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8503"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8503"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}