{"id":8388,"date":"2020-09-07T14:23:37","date_gmt":"2020-09-07T14:23:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistadinamo.com\/?p=8388"},"modified":"2020-09-21T14:51:00","modified_gmt":"2020-09-21T14:51:00","slug":"belleza-en-carne-viva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistadinamo.com\/?p=8388","title":{"rendered":"Belleza en carne viva"},"content":{"rendered":"\n<p>Las \u201cAguafuertes cariocas\u201d de Robert Arlt son un recorrido sagaz, honesto y contradictorio por una ciudad tan amorosa como doliente<!--more-->.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">Por Mar\u00eda Luj\u00e1n Torralba<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">\u201cPienso mezclarme y convivir con la gente del bajo fondo que infesta los pueblos de ultramar. Conocer los rincones m\u00e1s sombr\u00edos y m\u00e1s desesperados de las ciudades que duermen bajo el sol del tr\u00f3pico\u201d, comienza Roberto Arlt en estos primeros relatos escritos en 1930 y editados por primera vez por Adriana Hidalgo editora en 2013. Las <em>Aguafuertes cariocas<\/em> son las impresiones de un porte\u00f1o pura sangre que llega a R\u00edo de Janeiro enviado por el diario en el que trabaja para hacer art\u00edculos culturales. Sin embargo, en estos dos meses, Arlt no se reconoce ni como periodista ni como escritor, sino como \u201cun hombre de carne y hueso\u201d que se apropia de peque\u00f1as historias, de reflexiones sat\u00edricas y de retratos salpicados. Cr\u00f3nicas escritas con una pluma sagaz que convierten a los lectores en adictos insaciables.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"640\" height=\"350\" src=\"http:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/entrada-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8389\" srcset=\"https:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/entrada-1.jpg 640w, https:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/entrada-1-300x164.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>En el correr de los d\u00edas en la ciudad, Arlt va desarmando sus expectativas de&nbsp; las meninas \u201cque hablan un espa\u00f1ol estupendo y un portugu\u00e9s musical\u201d,&nbsp; de los negros mestizos,&nbsp; de la alegr\u00eda (que es s\u00f3lo) brasilera, de las vanguardias literarias y de los revolucionarios de inc\u00f3gnito. Estas figuras esterotipadas se van deconstruyendo a medida que el autor va profundizando en las miradas de las personas, en las palabras de una anciana, en el olor putrefacto del &nbsp;tranv\u00eda, en las noches desiertas a la medianoche.<\/p>\n\n\n\n<p>Por un lado, la admiraci\u00f3n por la belleza desmedida: \u201cComo si no les fuese suficiente con el colorido de los montes, de las mujeres y de los crep\u00fasculos que encienden la ciudad de lluvia sonrosada o verdosa, adornan tambi\u00e9n las locomotoras \u00a1Y con mo\u00f1itos!\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, el asombro por las costumbres sacrificadas: \u201cYugan, yugan infatigablemente y amarrocan lo que pueden. Sus vidas se rigen por un subterr\u00e1neo principio de actividad, como d\u00edr\u00eda un se\u00f1or serio haciendo notas sobre Brasil.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Los gestos amables, las charlas amorosas, los jardines sin flores, los mininos y las nubes de humo &nbsp;se van mezclando en una especie de extra\u00f1amiento. R\u00edo es una ciudad de Sudam\u00e9rica pero es diferente. Hay algo que no le cierra a Arlt, algo que no le permite sentirse c\u00f3modo m\u00e1s all\u00e1 de&nbsp; la honesta gentileza de los cariocas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"640\" height=\"350\" src=\"http:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/entrada-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8391\" srcset=\"https:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/entrada-2.jpg 640w, https:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/entrada-2-300x164.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>En una constante comparaci\u00f3n con Buenos Aires, el autor de <em>Los siete locos<\/em> descubre que la de R\u00edo es gente de primera clase y gente \u201cque trabaja\u201d.&nbsp; Y en esta constante comparaci\u00f3n con&nbsp;Buenos Aires resalta que estos trabajadores, obreros, negros, pobres, no son m\u00e1s que eso.&nbsp;Se asombra de la ausencia de discusiones intelectuales. A diferencia de Argentina, donde en cada bar, en cada barrio obrero, en cada esquina y a cualquier hora de la noche, se escuchan ideas sobre el socialismo, las cooperativas y la escuela p\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"640\" height=\"350\" src=\"http:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/entrada-3.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8392\" srcset=\"https:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/entrada-3.jpg 640w, https:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/entrada-3-300x164.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Las aguafuertes&nbsp;cariocas son relatos crudos, con halos de humor, cr\u00edtica social y cinismos que se cuestionan por qu\u00e9 R\u00edo es como es.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas impresiones toman otro sentido,&nbsp;&nbsp; cuando&nbsp; un d\u00eda, en la redacci\u00f3n donde escribe sus textos, Arlt descubre un poco por casualidad y un poco por no querer oficiar de historiador, que Brasil celebrar\u00e1 los 42 a\u00f1os de la abolici\u00f3n de la esclavitud. En ese momento, como un mensaje revelador de todas las verdades, como una pieza que permite que se forme el rompecabezas, en ese instante, Arlt comprende que \u201cesas viejas negras tan simp\u00e1ticas y nobles\u201d&nbsp; que conoci\u00f3, cuando eran j\u00f3venes hab\u00edan sido esclavas que deb\u00edan responder a las \u00f3rdenes y castigos de un amo en su facenda; deduce que el hombre del tranv\u00eda que ten\u00eda 50 a\u00f1os, cuando ten\u00eda ocho tal vez hab\u00eda sido vendido en el mercado de esclavos en la rua 1\u00ba de Marzo. \u201cYo escucho como si estuviera so\u00f1ando.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Esta deconstrucci\u00f3n paulatina de los clich\u00e9s del folcklore brasilero permite acercarnos a una cultura por momentos lejana. Esos negros que describe con las mismas cualidades que el carb\u00f3n del tren, esos negros que \u201csolo trabajan\u201d se llenan de humanidad parad\u00f3jicamente cuando Arlt descubre su esclavitud.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"710\" height=\"559\" src=\"http:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/flying-down-to-rio.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-8394\" srcset=\"https:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/flying-down-to-rio.png 710w, https:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/flying-down-to-rio-300x236.png 300w\" sizes=\"(max-width: 710px) 100vw, 710px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Un plus. <\/strong>As\u00ed como cada ciudad puede ser distinta seg\u00fan la experiencia personal, tambi\u00e9n lo es seg\u00fan el artista que la retrate. De todas maneras, podemos enlazar relaciones entre ambas miradas y ponerlas en discusi\u00f3n. En la b\u00fasqueda de pel\u00edculas sobre R\u00edo de la d\u00e9cada del \u201930 encontramos <em>Flying Down to Rio<\/em>, un musical estadounidense de 1933 (con todo lo que esto implica) dirigido por Thornton Freeland, en el que Gene Raymond interpreta a Roger Bond, un m\u00fasico estadounidense que se enamora por una arist\u00f3crata brasile\u00f1a, Belinha de Rezende (interpretada por &nbsp;la actriz mejicana Dolores del Rio), que regresa a Brasil para casarse. Roger y su banda, liderada por Fred (Fred Astaire) y Honey (Ginger Rogers), luego viajan a R\u00edo de Janeiro para prevenir el matrimonio.<\/p>\n\n\n\n<p>Si la mirada de Arlt estaba poblada de estereotipos y prejuicios, claramente la de Freeland tambi\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>IMPERDIBLE:<\/strong> La escena del \u201cShow a\u00e9reo\u201d. Una avioneta con bailarinas en sus alas haciendo piruetas por los cielos de la ciudad carioca.<\/p>\n\n\n\n<ul><li>Lo m\u00e1s valioso del film: las incre\u00edbles im\u00e1genes de la ciudad en 1930<\/li><\/ul>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed-youtube wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"FLYING DOWN TO RIO, Thornton Freeland, 1933 - Aerial Show\" width=\"610\" height=\"458\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/XKvVV5orMBM?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las \u201cAguafuertes cariocas\u201d de Robert Arlt son un recorrido sagaz, honesto y contradictorio por una ciudad tan amorosa como doliente<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":8391,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[4],"tags":[1025,1027,1028,1026,1017],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8388"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8388"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8388\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8429,"href":"https:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8388\/revisions\/8429"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/8391"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8388"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8388"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8388"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}