{"id":7933,"date":"2016-08-22T21:43:25","date_gmt":"2016-08-22T21:43:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistadinamo.com\/?p=7933"},"modified":"2016-08-22T23:04:35","modified_gmt":"2016-08-22T23:04:35","slug":"el-correr-de-la-vida-misma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistadinamo.com\/?p=7933","title":{"rendered":"El correr de la vida misma"},"content":{"rendered":"<p>Mariana Travacio interpela personajes a lo largo de sus cuentos para que descubran su lugar y sus motivaciones en un entramado social que los excede<br \/>\n<!--more--> <\/p>\n<p>Por Pablo Stanisci<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Travacio.jpg\" alt=\"Travacio\" width=\"710\" height=\"470\" class=\"alignnone size-full wp-image-7934\" srcset=\"https:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Travacio.jpg 710w, https:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Travacio-300x199.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 710px) 100vw, 710px\" \/><\/p>\n<p>Existen pocas fuentes de inspiraci\u00f3n literaria tan rica como la vida misma. Las relaciones de pareja que aparentan ser perfectas o aquellas m\u00e1s conflictivas, las dificultades que implican el crecimiento y la madurez o el inevitable transitar de la vejez hacia la muerte pueden ser el origen de una ficci\u00f3n. Pero de poco sirve esa fuente si no hay detr\u00e1s una pluma lo suficientemente h\u00e1bil para tomar de ella las piezas necesarias y darles forma en un relato. <\/p>\n<p>Por suerte, eso es lo que sucedi\u00f3 el pasado a\u00f1o cuando Baltasara Editora seleccion\u00f3 en el marco de la Convocatoria Editorial 2015 la antolog\u00eda <em>Cotidiano <\/em>de Mariana Travacio. Ese a\u00f1o, 2015, estuvo repleto de reconocimientos para la autora, como el Premio Internacional de Relatos Cortos Jos\u00e9 Nogales (Huelva, Espa\u00f1a) y el Premio de Narrativa de la Hispanic Culture Review (Fairfax, USA), entre otros. <\/p>\n<p>El libro consta de once exquisitos relatos en los que Travacio no necesita de un l\u00e9xico complejo o estructuras rebuscadas para lograr historias profundas y directas. Una recomendaci\u00f3n: no leer m\u00e1s de dos cuentos por vez. Son narraciones ideales para disfrutarlas de a poco y dejarlas correr libres por la mente, porque inevitablemente van a tocar una fibra interna, ya sea por un recuerdo o la vivencia de un ser cercano.  Por momentos, sacan m\u00e1s de una carcajada, como en <em>Maten a los tortolitos<\/em>, en el que la autora aborda en forma muy sincera y divertida las relaciones amorosas entre parejas adultas. Tampoco se escatiman historias en las que la crudeza y la muerte son expl\u00edcitas, como en N<em>adie ah\u00ed, Trayectorias<\/em> o <em>Caminata<\/em>. Entre ambos extremos la autora despliega su universo de personajes bien definidos y giros con cierres inesperados.<\/p>\n<p>Pero el hilo fundamental que atraviesa todos los cuentos es la construcci\u00f3n del otro, esa cuesti\u00f3n de la que todos somos part\u00edcipes de manera consciente o inconsciente. Sea la otredad que el protagonista crea sobre su entorno, su familia, sus vecinos, o los imaginarios que la sociedad implanta sobre \u00e9l, forz\u00e1ndolo a seguir ciertos patrones establecidos y el conflicto interno que eso genera al tomar conciencia de que uno no es due\u00f1o de sus decisiones. Una arista de ese complejo tema puede apreciarse en el relato <em>Hendijas<\/em>, en el que el protagonista incorpora a su vida cotidiana a una vecina que solo puede escuchar a trav\u00e9s de una hendija en la medianera de su casa, pero que nunca pudo ver y, a pesar de eso, genera un empat\u00eda mayor que con sus amigos. O el drama que se presenta  en <em>Manuela<\/em>, cuando la ida de una hija de la casa reconfigura los imaginarios sobre los otros y entran en conflicto los roles dentro de la estructura familiar. <\/p>\n<p>Desde otro punto de vista, el cuento <em>Construcci\u00f3n<\/em>, quiz\u00e1s el mejor relato del libro, sigue el d\u00eda a d\u00eda de una mujer que pierde la memoria y debe atravesar un sinuoso camino para intentar reencontrarse con su hija, su marido y su pasado. Aqu\u00ed la construcci\u00f3n de la otredad es contemplada en toda su inmensidad y crudeza, ya que la protagonista, una mujer adulta, debe desandar y reconfigurar su vida entrando en conflicto con todo lo que se espera que ella recuerde, aunque ya no coincida con sus deseos y necesidades actuales. Un volver a cero.<\/p>\n<p>En este punto es inevitable no cuestionar hasta qu\u00e9 punto somos responsables de nuestras elecciones y nuestra forma de conducirnos. Aunque la vida dentro de una comunidad nos moldee seg\u00fan sus costumbres y tradiciones, \u00bftomamos nuestras decisiones en base a lo que deseamos o lo que se nos impone por fuera? En un siglo XXI avasallado por las redes sociales, las infinitas formas de interconexi\u00f3n que los medios m\u00f3viles de comunicaci\u00f3n brindan o el mercado de consumo masivo del cual es pr\u00e1cticamente imposible escapar, \u00bfhasta qu\u00e9 punto no somos una mera construcci\u00f3n ajena que pugna por encontrar un yo particular? Las respuestas a estas inc\u00f3gnitas exceden cualquier texto, pero <em>Cotidiano <\/em>genera el ruido suficiente en el lector, para que, al menos, estas preguntas surjan. El mundo de situaciones y personajes que Travacio genera a partir del entorno diario, de situaciones que naturalizamos, pero de las que pocas veces tomamos conciencia de su artificialidad, solo hace suponer que su primera novela, publicada recientemente por Metal\u00facida Editora, sorprender\u00e1 y atrapar\u00e1 tanto como sus cuentos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mariana Travacio interpela personajes a lo largo de sus cuentos para que descubran su lugar y sus motivaciones en un entramado social que los excede<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":7937,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5],"tags":[947,946,60,61,945],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7933"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7933"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7933\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8024,"href":"https:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7933\/revisions\/8024"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/7937"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7933"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7933"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7933"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}