{"id":792,"date":"2011-05-11T04:27:54","date_gmt":"2011-05-11T04:27:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistadinamo.com\/?p=792"},"modified":"2011-05-11T04:27:54","modified_gmt":"2011-05-11T04:27:54","slug":"perdido-en-nicaragua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.revistadinamo.com\/?p=792","title":{"rendered":"Perdido en Nicaragua"},"content":{"rendered":"<p>En Bluefields, la pobreza alcanza al 95 por ciento de la poblaci\u00f3n y a solo dos cuadras del centro se entra en el circuito de la droga. Paisaje de una perla que se hundi\u00f3 en el Caribe.<\/p>\n<p>Por Bruno Sgarzini<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/blufields1.jpg\" alt=\"\" title=\"blufields\" width=\"480\" height=\"367\" class=\"alignnone size-full wp-image-793\" \/><\/p>\n<p>Caminar por el centro de esta barriada de Bluefields, Nicaragua, es una seguidilla de manos que se van hacia la cintura y ojos inyectados de sangre por alguna que otra droga, que atraviesan paredes e h\u00edmenes. En este barrio afroamericano predominan los  muchachos que caminan encorvados con bermudas y remeras anchas que hablan en ingles criollo, como si estuvieran en un tema de Bob Marley permanente. Siempre con una mano en el bolsillo y otra en libertad que hace alharaca en lenguaje rapero. A veces, alternan otros que recorren las pasarelas con la cadera hacia adelante, la cabeza hacia atr\u00e1s, como si fueran due\u00f1os de todo a su alrededor.<\/p>\n<p>Los pasillos entre casas de chapa y concreto se suceden de uno a otro, al igual que los charcos negros que rodean las veredas y los muchachos que van y vienen con baldes de agua para satisfacer una de las necesidades b\u00e1sicas de cualquier ser humano. Estos a su vez tienen retenes con muchachos, que van desde menores hasta mayores sin escr\u00fapulos, a la espera de que alguien se abastezca de las distintas medicinas alternativas que proveen.<\/p>\n<p>A pesar de tener seis etnias (mestiza, miskitos, sumos, ramas, gar\u00edfunas y la afroamericana), en esta zona existe una predominaci\u00f3n de Obamas, Lebrons James y Mukenios que nacieron en una regi\u00f3n que es la m\u00e1s pobre del segundo pa\u00eds m\u00e1s pobre de Centroam\u00e9rica despu\u00e9s de los nunca ganadores de Quini 6 haitianos. Por eso, habla mucho sobre la cantidad de trabajo que hay en la ciudad el que un lunes por la ma\u00f1ana se escuche el sonido que proviene de las casas como si fuera un s\u00e1bado a la tarde.<\/p>\n<p>La t\u00edpica relaci\u00f3n joven-narcomenedueo (venta minorista) es la misma que en todos lados del mundo: problemas econ\u00f3micos en casa, disfunci\u00f3n familiar, organizaci\u00f3n lista a brindar todo lo que se desee. El c\u00edrculo se ampl\u00eda si se tiene en cuenta el dato de que, a veces, se pasan drogas gratuitas en las escuelas a trav\u00e9s agujeros en la pared, que el alcalde dice que no puede controlar el problema, que la polic\u00eda est\u00e1 atada de pies a cabezas para actuar por el poder de los supervillanos de la aldea y que seis mil j\u00f3venes de 30 mil personas ingresaron en los programas de rehabilitaci\u00f3n de la ciudad.<\/p>\n<p>\u201cEs la segunda plaza de mercado de drogas en Nicaragua. All\u00ed se consume abiertamente en lugares p\u00fablicos sin ning\u00fan problema. A veces la polic\u00eda pasa a la par de donde est\u00e1n los consumidores y tiene que bajar la cabeza porque si les dice algo lo pueden hasta matar. Se estima que el 100 por ciento de los delitos est\u00e1n relacionados al comercio de estupefacientes\u00bb, sintetiza Roberto Orozco, experto en temas de Seguridad Ciudadana y Crimen Organizado del Instituto de Estudios Estrat\u00e9gicos y Pol\u00edticas P\u00fablicas (IEEPP), tambi\u00e9n autor de un informe sobre esta situaci\u00f3n<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, Orozco afirma: \u00abEl jefe de la fuerza, el comisionado Manuel Zambrana, dijo que no poseen ya capacidad para combatir el narcotr\u00e1fico en la ciudad. Es una declaraci\u00f3n institucional. La situaci\u00f3n se ha complicado al extremo porque el narcotr\u00e1fico ha logrado penetrar el tejido social lo que genera enormes riquezas\u201d.<\/p>\n<p>Es por eso que Bluefields es un lugar que tiene el fuego tan cerca que el humo tapa todo, ya que solo hay que correrse dos cuadras del centro para ingresar en un lugar no apto para pacientes cardiacos. La presencia y el olor de las diferencias sociales entre el negro de musculosa blanca que fue a buscar agua al r\u00edo y su tocayo que escucha un reggae en su super mega cromada 4&#215;4 se sienten a tulip\u00e1n de epidermis. Y con un 63 por ciento de pobreza extrema, un tercio de pobres y un 4 por ciento de no pobres, esto se ve de la misma manera que un chino se distingue entre un mont\u00f3n de occidentales.<\/p>\n<p>Aparte este ex enclave colonial de Gran Breta\u00f1a, a\u00f1os despu\u00e9s nacionalizado nicarag\u00fcense y foco de una resistencia al sandinismo, posee como ingreso solo la pesca mar o r\u00edo adentro y el dinero que proviene de su puerto, el Bluf, y de las remesas que vienen del exterior. Como desventaja tambi\u00e9n solo puede recibir los alimentos y productos que vienen de afuera por via mar\u00edtima ya que Blufields no est\u00e1 conectada al resto de Nicaragua por ruta. As\u00ed que todo cuesta m\u00e1s caro que en el resto del pa\u00eds.<\/p>\n<p>De esta manera, los bluefile\u00f1os est\u00e1n a la expectativa de agarrar una gorra imaginaria que vuela por los aires entremedio de un c\u00edrculo de matones. Va de un lado para el otro y nadie parece poder saltar lo suficiente para recuperarla. La opci\u00f3n de que alguien m\u00e1s fuerte, m\u00e1s poderoso, m\u00e1s p\u00fablico venga y les d\u00e9 una mano es casi imposible. Recobrar la gorra a trav\u00e9s de la negociaci\u00f3n es m\u00e1s f\u00e1cil y realista, as\u00ed como la manera de unirse al mismo conglomerado de buenos muchachos.<\/p>\n<p>Foto: travelpod.co.uk<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" width=\"425\" height=\"350\" frameborder=\"0\" scrolling=\"no\" marginheight=\"0\" marginwidth=\"0\" src=\"http:\/\/maps.google.com\/maps?hl=es&amp;client=firefox-a&amp;q=bluefields+nicaragua+mapa&amp;ie=UTF8&amp;hq=&amp;hnear=Bluefields,+Regi%C3%B3n+Aut%C3%B3noma+del+Atl%C3%A1ntico+Sur,+Nicaragua&amp;z=13&amp;ll=12.01066,-83.766037&amp;output=embed\"><\/iframe><br \/><small><a href=\"http:\/\/maps.google.com\/maps?hl=es&amp;client=firefox-a&amp;q=bluefields+nicaragua+mapa&amp;ie=UTF8&amp;hq=&amp;hnear=Bluefields,+Regi%C3%B3n+Aut%C3%B3noma+del+Atl%C3%A1ntico+Sur,+Nicaragua&amp;z=13&amp;ll=12.01066,-83.766037&amp;source=embed\" style=\"color:#0000FF;text-align:left\">Ver mapa m\u00e1s grande<\/a><\/small><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En Bluefields, la pobreza alcanza al 95 por ciento de la poblaci\u00f3n y a solo dos cuadras del centro se entra en el circuito de la droga. Paisaje de una perla que se hundi\u00f3 en el Caribe. Por Bruno Sgarzini Caminar por el centro de esta barriada de Bluefields, Nicaragua, es una seguidilla de manos que se van hacia la cintura y ojos inyectados de sangre por alguna que otra droga, que atraviesan paredes e h\u00edmenes. En este barrio afroamericano predominan los muchachos que caminan encorvados con bermudas y remeras anchas que hablan en ingles criollo, como si estuvieran en un tema de Bob Marley permanente. Siempre con una mano en el bolsillo y otra en libertad que hace alharaca en lenguaje rapero. A veces, alternan otros que recorren las pasarelas con la cadera hacia adelante, la cabeza hacia atr\u00e1s, como si fueran due\u00f1os de todo a su alrededor. Los pasillos entre casas de chapa y concreto se suceden de uno a otro, al igual que los charcos negros que rodean las veredas y los muchachos que van y vienen con baldes de agua para satisfacer una de las necesidades b\u00e1sicas de cualquier ser humano. Estos a su vez tienen [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[4],"tags":[9,35,59,74,90],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/792"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=792"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/792\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=792"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=792"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=792"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}