La Feria del Libro Independiente y Autogestiva es el gran festival de la cultura popular. Leo Capucci, uno de los organizadores cuenta de qué se trata este espacio abierto.

Por María Luján Torralba


Foto arteycultura.com

Hay una forma distinta de vivir la cultura. Por eso este fin de semana se llevará a cabo la 17° F.L.I.A. Capital, en Parque España, Carrillo y Av. Caseros, desde la mañana hasta la noche. Esta Feria que ya se extendió por todo Latinoamérica fusiona las letras con las imágenes, las artesanías, la música y todo lo que implique una buena fiesta.

Leo Capucci, uno de sus organizadores, explica que al principio surgió como una contraferia de la oficial porque los escritores independientes consideraban que no los representaba. Después, con el tiempo, empezó a tener identidad propia y se dieron cuenta que había un montón de artistas que tenían su propia movida, ahí fue que empezaron a escribir su propia historia.

Esta feria es diferente porque, además de que reúne a artistas independientes y de que los libros y obras que se mueven son distintos a los que se encuentran en las librerías, su forma de organización es particular. Si bien hay gente que, por lo general, se encarga de coordinarla, no tiene autoridades, ni siquiera un comité central, sólo depende de quién le ponga más trabajo. Cualquier miembro recién llegado vale lo mismo que los fundadores.

Semanalmente, se hace una asamblea abierta todos los martes en la F.L.A. (Federación Libertaria Argentina) en Brasil 1552, donde están siempre todos invitados. Leo reflexiona: “Por lo menos en cuanto forma de organización es una utopía de sociedad, a raíz del crecimiento nos van invitando a nuevos eventos y hay mucha gente que le gustaría que la F.L.I.A. se involucre más. La verdad es que nosotros sabemos bien que, si bien cada vez es más grande, nuestro alcance es limitado. Con respecto a entender otra forma de mirar el mundo, lo tratamos de comprobar cada vez que se realiza, es un sistema donde no hay jefes y todos somos iguales”.

Las reuniones se hacen en distintos lugares, para evitar burocratización y para darle publicidad a espacios que lo necesitan. Una de las líneas que tiene la F.L.I.A. es trabajar con las fábricas recuperadas, uno de los fenómenos más genuinos de los últimos años. También, muchos de los encuentros se realizan en espacios públicos al aire libre porque de esta manera se difunde el uso y el cuidado de ellos por parte de los ciudadanos.

En la Feria no sólo participan escritores sino que cualquier artista que tenga ganas de mostrar su arte puede formar parte. “Hace poco una mujer me dijo que parecía más una juguetería que una feria del libro, entonces yo me cuestioné si íbamos por el camino correcto, pero luego llegué a la conclusión de que lo estamos porque la F.L.I.A. es una feria policultural”, – cuenta Leo – “Yo llegué por empatía, me acerqué porque en 1990 empecé a vender mi libro y, en 1999, viajaba por Latinoamérica dándoles mis libros a los niños, yo pensaba que no iba a encontrar gente así como yo pero resulto que había un montón. Cuando vi mi libro impreso la primera vez me parecía increíble que no tenía que pasar por todo ese camino editorial nefasto. En un punto la F.L.I.A. está ofreciendo eso, mostrándole a la gente que se pueden hacer cosas si plata y eso es ser independiente.”