La Fundación Mediapila es un proyecto solidario creado por un joven emprendedor, que surgió para generar una nueva oportunidad de trabajo a la gente sin recursos.

Por Silvina Idiart

José Sarasola es un joven que tuvo la oportunidad de irse becado a estudiar Economía Social en Australia. Un día de 2004, regresó a Argentina y se encontró con un país completamente diferente: con más gente en la calle, imagen que le causó un gran impacto. Esto hizo que, junto con un grupo de amigos, ideara el proyecto Mediapila para cambiar la realidad de mucha gente que había salido a cartonear como única opción de subsistencia.

Después de varias idas y vueltas, se decidieron enseñar el oficio de la costura, ya que en el grupo había una chica que estudiaba diseño de indumentaria y sabía hacer remeras. El primer taller se abrió en 2005 con sólo cinco madres. Hoy los talleres son ocho, con 39 mujeres en total. «Es un crecimiento importante ya que Mediapila no solo los crea sino que los sostiene, buscando siempre empresas que quieran hacer remeras y colegios que nos den una mano y que permiten que sus alumnos sean voluntarios», explican desde la fundación.

Revista Dínamo: ¿Cómo consiguen los fondos para adquirir las máquinas de coser?
Fundación Mediapila: Los fondos salen de las ventas de las mismas remeras, buscamos ser independientes. Siempre decimos que la única bandera que tenemos es la de Argentina. Nos esforzamos por ser autónomos, que es difícil en la industria textil, pero se puede.

R.D: ¿Quién tiene a cargo la capacitación de la gente que integra Mediapila?
F.M: La capacitación se realiza entre las mismas trabajadoras, es un círculo virtuoso. Es decir, por año se abre mínimo un taller y esas nuevas chicas que comienzan a trabajar son capacitadas por las que el año anterior aprendieron a hacer las remeras, estas últimas a su vez tienen la “obligación moral” de capacitar a las chicas que entren el año siguiente y así.

R.D: ¿Por qué eligen fabricar remeras?
F.M: Elegimos confeccionar remeras porque tienen un proceso productivo que permite que sean varias las mujeres que trabajen. Algunas cortan, otras cosen, otras estampan, planchan, hay muchas cosas para hacer.

R.D: ¿Cuántas horas diarias trabajan las madres y cuánto ganan hoy en día?
F.M: La idea es que las mujeres trabajen ocho horas diarias y que puedan hacer cuarenta remeras por día, aunque según la capacitación que recibe alguien profesional puede hacer hasta 60 por día a cada una 5 pesos, de esta forma se les da la posibilidad de cobrar 200 pesos por día. Pero la realidad es que Mediapila busca siempre empresas, organizaciones, agencias, etc., que necesiten hacer remeras, y dependiendo del pedido mensual de remeras y la cantidad de remera que haga cada una es lo que va a cobrar.

R.D: Y en ese caso, ¿cómo se distribuyen las ganancias?
F.M: Las ganancias siempre se reinvierten en maquinarias, telas y sueldos y, lo que es importante, se ahorra para el nuevo taller del año. Lo que se hace con las chicas es crearles su propio taller, se les da las máquinas pero, mes a mes, ellas las van pagando con su trabajo y así terminan siendo sus propias jefas.

R.D: ¿Tienen pensado abrir “anexos” de la fundación en otros puntos de nuestro país o, quizá, implementar el modelo en otros países que no se conozca este tipo de tareas?
F.M: Sí, de hecho el nombre de la fundación es “Mediapila país”. La idea es generar estos microtalleres que funcionan como cooperativas en diferentes puntos del país. Este año estamos abriendo uno en Catamarca y el año que viene otro en Rosario.

R.D: ¿Dónde están los puntos de venta?
F.M: Por el momento, no hemos logrado el local propio, pero es a lo que apuntamos. Queremos posicionar la marca como cualquier otra, pero con el valor de la solidaridad. El mayor lugar de venta que tenemos es a través de los chicos de colegios tanto de Capital y Gran Buenos Aires que se ponen mediapila y son voluntarios durante una semana del año.

R.D: ¿Cómo es la actividad que realizan en los colegios?
F.M: Esto se logra gracias a directores y profesores comprometidos con la realidad de nuestro país que nos permiten hablar con sus alumnos y establecer esta linda relación para así poder llegar a más personas. El área de colegios es el área más desarrollada de la fundación, de hecho, cuando nos definimos lo hacemos como una fundación que tiene dos brazos de acción social, uno es dar trabajo y el otro es concientizar en los colegios. Lo que se hace es hablar con los alumnos sobre la situación que viven estas familias y acercarles la posibilidad de hacer un voluntariado por un día: llevar a sus casas remeras y contar del proyecto. Así corre el boca en boca.

Fundación Mediapila
www.mediapila.org.ar

Para ponerse las pilas:

•No hay una edad determinada
•Pasá tus datos, con tus amig@s, a: jsarasola@mediapilapais.com
•Luego de evaluar las condiciones de los lugares propuestos y las posibilidades de crear un nuevo centro solidario, las contactarán.
•Talleres en acción: Flores, Caballito, San Fernando, Pacheco y en dos instalaciones de Derqui y de José C. Paz.