Articultores es un movimiento basado en el libre tránsito de personas, el arte y huertas. Ellos organizan las GuerrillasHuertas e intervienen la ciudad con bombas de semillas

Por María Luján Torralba
@lujitorralba

En un mundo devastado donde las ciudades son el epicentro del individualismo y el descarte, existe un grupo de personas dispuestas a atacar las murallas impuestas por la sociedad contemporánea con creatividad y semillas. En un rincón de la Av. Corrientes donde los carteles luminosos invaden el horizonte, hay una galería subterránea llamada Once Libre que germina cultura libre y pensamientos positivos. Allí están Articultores, la agrupación que promulga la libre circulación del arte, de los alimentos y de las personas. “El objetivo principal de Articultores es juntar los tres pilares que son huerta, cultura y tránsito de gente bajo el concepto de software libre, es decir, que la información sea libre bajo ningún costo y que haya un sentido de colaboración entre todos”, manifiesta la artista plástica Clara Tomasini.

El colectivo artístico comenzó en 2009 a partir de una idea de Judith Villamayor quien fue la encargada de armar grupos y juntar a los creativos. En el 2010 se hizo la primera residencia de artistas, que consistía en el desarrollo de distintos talleres en un espacio grande para que trabajaran y vivieran todos juntos. Este lugar estaba ubicado en el barrio de Once, por eso tomó el nombre de Once Libre. La propuesta era cortar con el proyecto del artista individual y que sea más comunitario. En ese mismo lugar también se dictaban los talleres de huerta y se unían esas dos partes. Un tiempo después, Articultores se situó en la galería de Corrientes y Rodríguez Peña, donde se reúnen actualmente. Allí, se dan los talleres de huerta y se confeccionan bombas de semillas de la misma manera que simultáneamente tienen una muestra de arte permanente y otra que cambia todos los meses. Por estos días, Judith se encuentra de visita en Madrid y Dublín para hacer crecer el proyecto de Articultores por esas ciudades.

Dentro de Articultores funcionan las Guerrilla Huertas, que son los talleres o encuentros donde se confeccionan bombas de semillas hechas con tierra, arcilla y semillas de plantas como maíz, porotos, lechuga, tomates, entre otras. Una vez que las pelotitas están secas deciden qué lugar van a atacar. Usualmente, los territorios minados son canteros abandonados, terrenos baldíos, lugares públicos mal usados o sin usar. Los espacios germinados surgen a partir de las propuestas de los activistas de la agrupación, generalmente es todo a pie, por eso, por el momento, son lugares cerca de la galería. De todas maneras, hay quienes se llevan bombas y las tiran por sus barrios, y así se expande el movimiento. Desde hace un tiempo funciona un sistema en la página de Articultores donde hay un programita hecho en base a Google Maps que señaliza donde hubo un ataque. Allí, se sube una foto y la gente puede ir a ver si las plantas crecieron y cómo se siguen desarrollando. “Hace poco fuimos cerca del obelisco y volvimos a ver como estaban, aunque no es necesario volver. Lo importante es dejar asentado donde está para que quien quiera hacer un seguimiento y recolectar los frutos. No es sólo hacer la acción sino aprovechar lo que da”, destaca el artista plástico Daniel Leber.

Clara Tomasini explica: “El mensaje especifico de las bombas de semillas es mostrarle a la gente que también pueden hacer su propia huerta, que esto es más que nada una forma de intervenir la ciudad, pero también difundir la idea de que las plantas crecen en el medio de la metrópolis y que no hace falta tener un jardín enorme o un campo, que en su propio balcón lo puede hacer y cultivar sus propios alimentos. Con respecto al arte, es que todo el mundo puede crear algo y que en todos los lugares se pueden hacer cosas. Transmitir el trabajo en conjunto.”

La libre circulación de obras, pensamiento y personas es el concepto que reúne a todos los Articultores del país. Tanto en Comodoro Rivadavia como en Bahía Blanca existen grupos que no dependen entre sí. La misión es fomentar que todas las personas pueden tomar la información que quieran y seguirla desarrollando, o propagarla tal cual la toman. Además, Articultores es un movimiento abierto a realizar encuentros con otras agrupaciones. Por ejemplo, hace poco han formado parte del proyecto “Soberanía alimentaria dos puntos”, en el marco de Redesarte Paz 2012 en Rosario donde hablaron de soberanía alimentaria.

Articultores además de las residencias, las exposiciones y los talleres de huerta tienen un programa de radio, Activate, que se emite los sábados de 13 a 14hs. por FM La Boca. Allí, comparten lo que hacen, promueven las actividades culturales gratis que se desarrollan en Buenos Aires y también se escucha música bajo la licencia de Creative Commons. Con la llegada de la primavera a Buenos Aires, se realizó un ataque masivo en Av. España, en la Reverva Ecológica, el pasado 22 de septiembre. En un mundo donde todo tiene un precio, Articultores ataca con semillas, interviene con ideas, libera prejuicios de la comunidad y genera integración colectiva a través de la tierra.

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