{"id":7270,"date":"2015-06-15T04:07:31","date_gmt":"2015-06-15T04:07:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistadinamo.com\/?p=7270"},"modified":"2015-06-16T19:22:26","modified_gmt":"2015-06-16T19:22:26","slug":"resena-de-los-anos-felices-de-sebastian-robles","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.revistadinamo.com\/?p=7270","title":{"rendered":"Rese\u00f1a de \u00abLos a\u00f1os felices\u00bb, de Sebasti\u00e1n Robles"},"content":{"rendered":"<p>\u201c\u00bfC\u00f3mo fue crecer mientras el mundo alrededor entraba en disoluci\u00f3n?\u201d, se pregunta Robles en la contratapa de su novela<!--more-->. La historia, narrada en la voz de un adolescente de los 90, nos sumerge en una empat\u00eda generacional que permite decir: \u201c\u00a1Viva la evoluci\u00f3n!\u201d<\/p>\n<p>Por Barb Pistoia<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/los-a\u00f1os-felices-2.jpg\" alt=\"los a\u00f1os felices 2\" width=\"710\" height=\"350\" class=\"aligncenter size-full wp-image-7278\" srcset=\"http:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/los-a\u00f1os-felices-2.jpg 710w, http:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/los-a\u00f1os-felices-2-300x148.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 710px) 100vw, 710px\" \/><\/p>\n<p>Esta empat\u00eda generacional que propone <em>Los a\u00f1os felices<\/em>, primera novela de Sebasti\u00e1n Robles, nada tiene que ver con el revisionismo sino m\u00e1s bien con la visi\u00f3n que nos qued\u00f3 y nos forma (\u00bfo deforma?) a\u00fan hoy.<\/p>\n<p>Empapada de acontecimientos, algunos expl\u00edcitos y otros matizados o silenciados pero que son profundamente sonoros en nuestros propios registros de \u00e9poca, la novela se vuelve contemplativa y estimulante, de manera irremediable se siente biogr\u00e1fica.<\/p>\n<p>La voz que nos lo cuenta todo es Eric, quien transita diferentes situaciones con toda la ternura, la tenacidad, la torpeza y hasta la impunidad que la energ\u00eda inagotable de la adolescencia da. El protagonista vive en estado permanente de conflictos que \u201ctaotistamente\u201d no lo llevan al victimismo ni a lo heroico.<\/p>\n<p>Eric se ocupa de vivir lo que Robles est\u00e1 interesado en contar: un pa\u00eds y un pibe en llamas en pleno proceso de transici\u00f3n. El pa\u00eds se incendia, el adolescente no. La lectura galopante de <em>Los a\u00f1os felices<\/em> se construye a partir de querer contar una historia y no de querer hablar de la historia.<\/p>\n<p>Dividida en tres cap\u00edtulos, el punto de partida es Cemento y la libido aplaude porque nada malo puede suceder si empezamos refiri\u00e9ndonos a la obra maestra de Chab\u00e1n. La apuesta se redobla con torneos de masturbaciones, iniciaciones que incluyen el primer acercamiento al romance y al amor, la tan apreciada m\u00fasica de los 90s &#8211; tan leal a lo que el mundo se tra\u00eda entre manos y con la que tranquilamente podr\u00edamos armar una secta fant\u00e1stica \u2013 y el reacomodamiento cultural frente a los cambios urbanos y suburbanos, frente a los nuevos empleos y saltos de clases sociales.<\/p>\n<p>El segundo cap\u00edtulo es Pinamar. Robles est\u00e1 lejos de los lugares comunes y por eso se luce con la direcci\u00f3n que toma esta parte que eleva lo ya planteado. En Pinamar los detalles sutiles de la narraci\u00f3n, los escenarios donde suceden los hechos y los conflictos mismos que se desatan, son los encargados de contarnos qu\u00e9 tinte iba tomando el pa\u00eds por fuera de la vida del protagonista y su c\u00edrculo.<\/p>\n<p>Y llegamos al Ciclo B\u00e1sico Com\u00fan, el cap\u00edtulo de cierre o de apertura. Y en esa dualidad sucede el final de la novela. Nada parece intocable y hay mucho por hacer como para quedarse en s\u00ed mismo dando vueltas sobre lo que fue, es o ser\u00e1. Todo pasa y la revoluci\u00f3n es no resistirse a lo inevitable.<\/p>\n<p>Si nos ponemos fundamentalistas el libro lo primero que nos da son dos citas, una de Miguel Can\u00e9 desde su <em>Juvenilia (\u201cY, sin embargo, \u00a1cu\u00e1ntas cosas dejaba all\u00ed para siempre!\u201d<\/em>) y otra de <em>El Cuerpo<\/em> de Stephen King. Esta \u00faltima dice \u201c<em>Las cosas m\u00e1s importantes son siempre las m\u00e1s dif\u00edciles de contar<\/em>\u201d y esas palabras, finalizada la lectura, habilitan a verlo a Robles pasar airoso entre ellas.<\/p>\n<p>Conmovedora, la novela desaf\u00eda la ley de gravedad que trae consigo escribir sobre el pasado, nos da la posibilidad de contemplarnos sin adjetivos ni reparaciones pero s\u00ed con el goce de \u201cver con ojos nuevos\u201d (expresi\u00f3n robada a Borges). A las pocas p\u00e1ginas uno ya puede celebrar que es el relato que nos faltaba y que necesit\u00e1bamos porque en los \u201890 no todo pas\u00f3 por el neoliberalismo, tambi\u00e9n pas\u00f3 esa etapa en la que aprendimos a amar luciendo remeras de los h\u00e9roes ca\u00eddos del grunge.<\/p>\n<p><em>Los a\u00f1os felices<\/em> son esos amigos con los que vimos el mundo cambiar pero no llegamos a vivir el mundo nuevo, sin embargo, hoy en la distancia, aunque no sepamos nada de ellos y culturalmente nuestra visi\u00f3n este s\u00faper curtida de los resultados del diario del lunes, probablemente no estemos muy lejos en muchas de nuestras preguntas y respuestas.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u201cLa calesita segu\u00eda girando del otro lado de la ventana. Un grupo de chicos de nueve o diez a\u00f1os, reci\u00e9n llegados del colegio, formaban fila para subir. Lo hac\u00edan desorganizadamente, gritando y cantando. El \u00fanico adulto en el horizonte llevaba una sortija en la mano. Me imagin\u00e9 a m\u00ed mismo formando parte del grupo. Ninguno ten\u00eda grandes preocupaciones, o por lo menos las preocupaciones se hab\u00edan borrado por un rato. M\u00e1s tarde se ir\u00edan a sus casas a almorzar, donde alguien \u2013una madre, una abuela\u2013 los estaba esperando con la comida en la mesa.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>Despu\u00e9s ven\u00eda la siesta, los dibujos animados, la tarea para el d\u00eda siguiente.\u201d<\/em><\/p>\n<p>Varias p\u00e1ginas despu\u00e9s Eric habla de revoluci\u00f3n y el solo hecho de pronunciar esa palabra nos confirma que tiene total conciencia de que la calesita seguir\u00e1 girando tanto como el Universo que no para. Y ah\u00ed s\u00ed, en esa conciencia, se halla la distancia con lo que fue y lo que ya no est\u00e1.<\/p>\n<p><em>Los a\u00f1os felices<\/em>, de Sebasti\u00e1n Robles, Buenos Aires, P\u00e1nico el p\u00e1nico. 2011.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/los-a\u00f1os-felices-entero.jpg\" alt=\"los a\u00f1os felices entero\" width=\"710\" height=\"501\" class=\"aligncenter size-full wp-image-7312\" srcset=\"http:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/los-a\u00f1os-felices-entero.jpg 710w, http:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/los-a\u00f1os-felices-entero-300x212.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 710px) 100vw, 710px\" \/><\/p>\n<p><strong>La novela que sali\u00f3 de la web, va volviendo a la web<\/strong>:<br \/>\n&#8211;\tEl Centro de Estudios Contempor\u00e1neos \u2013 CEC subi\u00f3 hace unas semanas <em>Los a\u00f1os felices<\/em> para descarga gratuita <a href=\"http:\/\/elcec.com.ar\/2015\/03\/29\/los-anos-felices\/\">http:\/\/elcec.com.ar\/2015\/03\/29\/los-anos-felices\/<\/a> <\/p>\n<p>&#8211;\tA fines de junio comienza a rotar Los Cart\u00f3grafos, un podcast de Rosario Bl\u00e9fari, Nahuel Ugazio y Romina Zanellato. Los a\u00f1os felices ser\u00e1 de la partida y ese episodio ya fue grabado. Santiago Pedrero fue el elegido para leer un fragmento que ser\u00e1 musicalizado por Temporada de Tormentas. Para saber cuando sale al aire pueden seguir las noticias por <a href=\"http:\/\/loscartografos.tumblr.com\">http:\/\/loscartografos.tumblr.com<\/a> y <a href=\"https:\/\/twitter.com\/loscartografos\">https:\/\/twitter.com\/loscartografos<\/a> <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201c\u00bfC\u00f3mo fue crecer mientras el mundo alrededor entraba en disoluci\u00f3n?\u201d, se pregunta Robles en la contratapa de su novela<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":7275,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[4],"tags":[60,792,794,793],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7270"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7270"}],"version-history":[{"count":11,"href":"http:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7270\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7313,"href":"http:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7270\/revisions\/7313"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/7275"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7270"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7270"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7270"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}