{"id":6905,"date":"2015-03-16T05:04:40","date_gmt":"2015-03-16T05:04:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistadinamo.com\/?p=6905"},"modified":"2015-03-16T05:51:50","modified_gmt":"2015-03-16T05:51:50","slug":"una-suerte-de-padre-e-hija","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.revistadinamo.com\/?p=6905","title":{"rendered":"Una suerte de padre e hija"},"content":{"rendered":"<p>Carolina Ortega vive un gran momento gracias a su libro \u201cTaxi\u201d, en donde cuenta un incre\u00edble y conmovedor encuentro<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/Taxi-3.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/Taxi-3.jpg\" alt=\"Taxi 3\" width=\"710\" height=\"350\" class=\"alignnone size-full wp-image-6910\" srcset=\"http:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/Taxi-3.jpg 710w, http:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/Taxi-3-300x148.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 710px) 100vw, 710px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Por Federico Moretti<br \/>\n@<a href=\"https:\/\/twitter.com\/fede_pmoretti\" target=\"_blank\">fede_pmoretti<\/a><\/p>\n<p>Carolina Ortega lleva un buen tiempo en el mundo de los medios, y el lanzamiento de su libro <em>Taxi. C\u00f3mo encontr\u00e9 a mi pap\u00e1 despu\u00e9s de 30 a\u00f1os<\/em>, que se convirti\u00f3 en un \u00e9xito de ventas, la posicion\u00f3 en uno de los mejores lugares de su carrera.<\/p>\n<p>A lo largo de sus 192 p\u00e1ginas, el texto cuenta que un d\u00eda de principios de abril de 2013 subi\u00f3 a un taxi rumbo a la zona sur del Gran Buenos Aires porque su madre hab\u00eda sido asaltada. En el camino, mientras pensaba en su mam\u00e1, mir\u00f3 al espejo retrovisor y descubri\u00f3 que el conductor era su padre. <\/p>\n<p>En esta entrevista, Ortega cuenta sobre la desafiante experiencia que vivi\u00f3 al escribir sobre este suceso y fragmentos de su pasado como ni\u00f1a, adolescente y mujer.<\/p>\n<p>Estamos sentados en un bar a pocas cuadras del Luna Park. El calor del verano desaparece por un rato mientras conversamos tranquilos, rodeados de turistas, \u00e1rboles y los imperantes edificios de Retiro.<\/p>\n<p><em>Una mujer de la mesa contigua la reconoce apenas nos encontramos. \u201cSos la chica del libro, te felicito\u201d, a lo que Carolina le replica un suave pero en\u00e9rgico \u201cmuch\u00edsimas gracias\u201d. Hacia el final de la entrevista, la misma mujer la felicitar\u00eda de nuevo.<\/p>\n<p>Las personas que pasan la miran como sabiendo que la conocen del programa de Mirtha Legrand, donde estuvo hace unos d\u00edas. Es que no se puede evitar, la tele y Mirtha son como el toque de oro del rey Midas.<\/em><\/p>\n<p><strong>Revista D\u00ednamo: Muchas personas te consideran como una suerte de \u201cleyenda urbana\u201d gracias a tu historia. \u00bfEso te ayud\u00f3 a contar de manera f\u00e1cil lo que viviste?<\/strong><\/p>\n<p>Carolina Ortega: Al principio no. La historia era tan personal que a veces era dif\u00edcil escribir, hay que dejar descansar las cosas. Amigos, colegas y gente que conoc\u00eda mi manera de escribir me insistieron: \u201cPod\u00e9s escribirlo, pod\u00e9s contarlo\u201d. Por otro lado, estuvo la repercusi\u00f3n que tuvo mi relato en la gente (en Twitter), que se emocion\u00f3. Me empezaron a llegar muchos mails con historias similares y eso fue lo m\u00e1s determinante. El dilema despu\u00e9s fue qu\u00e9 escribir, si agotar todo en esa sola noche. Lo pens\u00e9 m\u00e1s como si fuese un diario en donde yo le tuviese que contar a mi viejo una historia que en realidad vivimos todos, como los quilombos de la adolescencia, la carrera que vamos a seguir o el primer laburo. Pero dije \u201cBueno, lo entrego as\u00ed\u201d, sali\u00f3 de un tir\u00f3n y as\u00ed se lo mand\u00e9 a mi editora, Ana Caruso. Las repercusiones fueron muy buenas y eso me pone contenta.<\/p>\n<p><strong>RD: \u00bfQu\u00e9 fue lo m\u00e1s duro que tuviste que afrontar a nivel f\u00edsico o emocional en la experiencia de escribirlo?<\/strong><\/p>\n<p>CO: El cap\u00edtulo 12 sin dudas, es donde hablo de la partida de mi abuelo. Probablemente porque fue un hecho reciente, nos marc\u00f3 mucho a mi familia y sobre todo a m\u00ed de manera f\u00edsica, desde gastritis hasta no poder dormir de noche. Un combo de cosas que suceden cuando est\u00e1s ansioso por algo. <\/p>\n<p><strong>RD: \u00bfRecordaste alg\u00fan episodio en especial de tu infancia cuando miraste al espejo retrovisor y viste a tu pap\u00e1?<\/strong><\/p>\n<p>CO: No hubo lugar para los recuerdos, la sensaci\u00f3n de tenerlo ah\u00ed fue demasiado fuerte a nivel f\u00edsico. Fue como un momento blanco y yo no pod\u00eda creer que estuviera pasando realmente. Para m\u00ed era una joda o algo grave estaba pasando en mi mente que ten\u00eda que ir directo al geri\u00e1trico (risas). Cerr\u00e9 los ojos bien fuerte, volv\u00ed a mirar al espejo. Recuerdo que adem\u00e1s mir\u00e9 por la ventanilla y pens\u00e9: \u00abNo puedo creer lo que est\u00e1 pasando\u201d. Fue un alivio total, como cuando carg\u00e1s una mochila pesada y de pronto est\u00e1s flotando en el aire. Me imagino que algo as\u00ed debe ser como estar en el espacio. Algo que siempre menciono es que, dentro de esas circunstancias, ninguno de los dos nos hab\u00edamos buscado. Lo que sucedi\u00f3 fue una obra del destino, ese d\u00eda me encontr\u00f3 y hoy estamos en contacto, pero podr\u00eda haber pasado lo contrario. Todav\u00eda me sorprende el estar presentando este libro y la idea se est\u00e1 ajustando en mi cabeza.<\/p>\n<p><strong>RD: La imagen del taxi es percibida como una segunda terapia en donde podemos conversar con el conductor y sentirnos bien. \u00bfTe result\u00f3 dif\u00edcil reconstruir esta figura en la tapa?<\/strong><\/p>\n<p>CO: Casi ni la pens\u00e9. En la editorial sugirieron que ten\u00eda que estar yo por mi historia, lo cual me shocke\u00f3 mucho, es casi un diario. Cuando lo propusieron, llegu\u00e9 a mi casa muy poco convencida hasta que mi novio me dijo \u201cEst\u00e1n haciendo lo mejor para la difusi\u00f3n del libro, m\u00edralo desde ese punto de vista\u201d. Tuve mucha suerte porque soy amiga y fui colega de la reconocida fot\u00f3grafa Alejandra L\u00f3pez, tanto ella como el se\u00f1or del taxi al que llamamos fueron muy amables, \u00e9l conoc\u00eda la historia y se involucr\u00f3 un mont\u00f3n. Pasamos una tarde muy ardua sacando fotos en todas las posiciones y cambiando de luces, hasta que qued\u00f3 la que es y estoy muy conforme.<\/p>\n<p><strong>RD: \u00bfC\u00f3mo le est\u00e1 yendo al libro a nivel internacional?<\/strong><\/p>\n<p>CO: Alcanz\u00f3 un importante crecimiento, sobre todo en Latinoam\u00e9rica, pero tambi\u00e9n en Espa\u00f1a, Alemania, China y Australia. Se han abierto puertas para todos lados. A los pocos meses del encuentro con mi pap\u00e1, me llamaron de Canal 13 de Chile para que participara de un reality y contara la experiencia, algo muy loco. <\/p>\n<p><strong>RD: Tu camino como periodista, comunicadora institucional y otros tantos trabajos es muy interesante. \u00bfPens\u00e1s que la evoluci\u00f3n positiva de tu libro podr\u00edas dedicarte completamente a la escritura?<\/strong><\/p>\n<p>CO: Termin\u00e9 agotada, fue un mes muy intenso en donde termin\u00e9 dejando mi trabajo como asesora en el Congreso nacional para poder encerrarme en una casa de campo sola, sin distracciones ni tel\u00e9fono, solo me dediqu\u00e9 a escribir. No imagino vivir de la escritura aunque siempre escribo, pero amo mucho la comunicaci\u00f3n y la pol\u00edtica tambi\u00e9n. Trabajo desde los 14 a\u00f1os, hace un tiempo logr\u00e9 unificar ambas profesiones y estoy muy feliz. Es un misterio lo que me depara el futuro. Pienso mucho en todas las cosas que se presentaron m\u00e1gicamente que es casi imposible detenerse a pensar en lo que va a suceder luego.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carolina Ortega vive un gran momento gracias a su libro \u201cTaxi\u201d, en donde cuenta un incre\u00edble y conmovedor encuentro<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":6911,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[7],"tags":[730,60,729],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6905"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6905"}],"version-history":[{"count":4,"href":"http:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6905\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6939,"href":"http:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6905\/revisions\/6939"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/6911"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6905"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6905"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.revistadinamo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6905"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}