{"id":441,"date":"2011-04-04T12:30:52","date_gmt":"2011-04-04T12:30:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistadinamo.com\/?p=441"},"modified":"2011-04-04T12:30:52","modified_gmt":"2011-04-04T12:30:52","slug":"tranquilo-mas-no-lento","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.revistadinamo.com\/?p=441","title":{"rendered":"Tranquilo, mas no lento"},"content":{"rendered":"<p>La cultura del fast tiene su antag\u00f3nico con Slow Food, un movimiento internacional que naci\u00f3 a mediados de los ochenta, cuando el mundo se encarrilaba por la v\u00eda r\u00e1pida.<\/p>\n<p>Por Agustina Ordoqui<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2011\/04\/fotoslow1.jpg\" alt=\"\" title=\"fotoslow\" width=\"480\" height=\"368\" class=\"alignnone size-full wp-image-440\" \/><\/p>\n<p>Hace la fila en el local de comidas. Arcos dorados por doquier. Tiene adelante a diez personas, pero en pocos minutos queda enfrente de la caja. Pide, espera dos minutos. Se impacienta. \u00bfA esto le dicen r\u00e1pido? Se sienta, muerde, mastica y traga. Bebe y se va en un ritual que lleva unos 30 minutos. Podr\u00edan haber sido menos, pero cu\u00e1l es el apuro.<\/p>\n<p>El episodio es cotidiano y quien est\u00e9 libre de pecado que tire la primera piedra. El mundo gira, las agujas corren en c\u00edrculos, el segundero suena, el tiempo vuela y la premisa parece ser cuanto antes mejor. Los bastiones de resistencia se arman y van en el sentido contrario. Eso vendr\u00eda a ser Slow Food. Algo como una cultura contestataria al fast y junk-food.<\/p>\n<p>Para ser precisos, Slow Food es un movimiento internacional que naci\u00f3 en Italia en 1986, cuando la cadena McDonald\u2019s intent\u00f3 desembarcar en un pa\u00eds donde la gastronom\u00eda era de culto. La idea, gestada por un pu\u00f1ado de personas, se expandi\u00f3 a lo largo y a lo ancho de Europa y hasta lleg\u00f3 a Argentina en la d\u00e9cada de los noventa. A la fecha, tiene presencia en m\u00e1s de 180 pa\u00edses.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfqu\u00e9 es lo que postula? A pesar de que su g\u00e9nesis est\u00e1 ligado al modo de consumir la comida, SlowFood va m\u00e1s all\u00e1. \u201cEs una propuesta vinculada con toda una filosof\u00eda de vida en torno a la alimentaci\u00f3n\u201d, explica el representante del movimiento en Buenos Aires, Santiago Abarca. \u201cConcebimos el alimento como un todo, que va desde c\u00f3mo se produce, por ejemplo, si se respeta la tierra, hasta qui\u00e9n lo distribuye, c\u00f3mo es tratado en la cocina y finalmente est\u00e1 qui\u00e9n lo consume\u201d, agrega.<\/p>\n<p>El lema b\u00e1sico es \u201cbueno, limpio y justo\u201d. \u201cEl alimento debe ser org\u00e1nicamente bueno. Limpio en el sentido ecol\u00f3gico y en el sanitario, porque estamos en contra de los transg\u00e9nicos. Y justo porque el productor debe recibir a cambio un valor razonable para poder seguir produciendo, por eso, est\u00e1 vinculado con la idea de comercio justo\u201d, detalla Abarca.<\/p>\n<p>En el pa\u00eds, hay en total 18 filiales. Cada una de ellas act\u00faa con autonom\u00eda, aunque las de las Interior se enfocan en los peque\u00f1os productores en su mayor\u00eda, seg\u00fan aclara Abarca. \u201cComo en Buenos Aires, hay pocos productores, pero s\u00ed hay muchos consumidores, nosotros hacemos m\u00e1s cenas tem\u00e1ticas\u201d, ejemplifica.<\/p>\n<p>Recientemente, fueron realizados unos ciclos sobre la influencia de la cocina vasca e italiana en la comida argentina, charla cultural y degustaci\u00f3n incluida. Este a\u00f1o, ser\u00edan sobre la polaca y la japonesa. Tambi\u00e9n, hicieron encuentros de comidas ind\u00edgenas, en los que se invit\u00f3 a representantes de los pueblos originarios para que contaran sobre sus costumbres y su situaci\u00f3n actual.<\/p>\n<p>Pero aparte hay una veta solidaria. \u201cNo podemos ser ajenos a la realidad de la gente que vive en la calle y no tiene para comer\u201d, dice Abarca y se\u00f1ala que en diciembre pasado armaron viandas para repartir entre los que menos tienen. El \u00e9xito fue tal que planean volver a repetirlo el 11 de abril.<\/p>\n<p>A su vez, hay un grupo de gente joven que hace cortos y documentales sobre los alimentos transg\u00e9nicos. Para participar de las actividades, hay que adherirse al movimiento internacional, que cobra una membres\u00eda anual de 5 euros, menos de 30 pesos si el cambio acompa\u00f1a.<\/p>\n<p>Lejos de la traducci\u00f3n literal que lo definir\u00eda como lento, SlowFood es un movimiento tranquilo, que busca desacelerar el paso al andar, al consumir y al vivir. Algo que no abunda en estos tiempos.<\/p>\n<p>M\u00e1s informaci\u00f3n: <a href=\"http:\/\/slowfoodargentina.com\/\">Slow Food Argentina<\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2011\/04\/199449_1796401641599_1586461592_31816431_2630691_n1.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2011\/04\/199449_1796401641599_1586461592_31816431_2630691_n1.jpg\" alt=\"\" title=\"199449_1796401641599_1586461592_31816431_2630691_n\" width=\"374\" height=\"400\" class=\"alignnone size-full wp-image-442\" \/><\/a><\/p>\n<p>Im\u00e1genes: Santiago Abarca<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La cultura del fast tiene su antag\u00f3nico con Slow Food, un movimiento internacional que naci\u00f3 a mediados de los ochenta, cuando el mundo se encarrilaba por la v\u00eda r\u00e1pida. Por Agustina Ordoqui Hace la fila en el local de comidas. Arcos dorados por doquier. Tiene adelante a diez personas, pero en pocos minutos queda enfrente de la caja. Pide, espera dos minutos. Se impacienta. \u00bfA esto le dicen r\u00e1pido? Se sienta, muerde, mastica y traga. Bebe y se va en un ritual que lleva unos 30 minutos. Podr\u00edan haber sido menos, pero cu\u00e1l es el apuro. El episodio es cotidiano y quien est\u00e9 libre de pecado que tire la primera piedra. El mundo gira, las agujas corren en c\u00edrculos, el segundero suena, el tiempo vuela y la premisa parece ser cuanto antes mejor. Los bastiones de resistencia se arman y van en el sentido contrario. Eso vendr\u00eda a ser Slow Food. Algo como una cultura contestataria al fast y junk-food. Para ser precisos, Slow Food es un movimiento internacional que naci\u00f3 en Italia en 1986, cuando la cadena McDonald\u2019s intent\u00f3 desembarcar en un pa\u00eds donde la gastronom\u00eda era de culto. 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