{"id":2188,"date":"2012-02-28T00:23:32","date_gmt":"2012-02-28T00:23:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistadinamo.com\/?p=2188"},"modified":"2012-02-28T00:26:41","modified_gmt":"2012-02-28T00:26:41","slug":"una-palabra-no-dice-nada-y-al-mismo-tiempo-lo-esconde-todo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.revistadinamo.com\/?p=2188","title":{"rendered":"Una palabra no dice nada y al mismo tiempo, lo esconde todo"},"content":{"rendered":"<p>Un poema, un momento, una revoluci\u00f3n. Alfonsin Storni fue una de las precursoras en la poes\u00eda feminista y sus letras marcaron distintas generaciones a trav\u00e9s del tiempo<\/p>\n<p>Por Mar\u00eda Luj\u00e1n Torralba<br \/>\n@<a href=\"https:\/\/twitter.com\/#!\/lutijuana\">lutijuana<\/a><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/storni.jpg\" alt=\"\" title=\"storni\" width=\"480\" height=\"368\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2191\" srcset=\"http:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/storni.jpg 480w, http:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2012\/02\/storni-300x230.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/p>\n<p><em>Junto a la playa, n\u00fabiles criaturas,<br \/>\nDulces y bellas, danzan, las cinturas<br \/>\nAbandonadas en el brazo amigo.<br \/>\nY las estrellas sirven de testigo.<\/p>\n<p>Visten de azul, de blanco, plata, verde&#8230;<br \/>\nY la mano peque\u00f1a, que se pierde<br \/>\nEntre la grande, espera. Y la fingida,<br \/>\nVaga frase amorosa, ya es cre\u00edda.<\/p>\n<p>Hay quien dice feliz:-La vida es bella.<br \/>\nHay quien tiende su mano hacia una estrella<br \/>\nY la espera con dulce arrobamiento.<br \/>\nYo me vuelvo de espaldas. Desde un quiosco<br \/>\nContemplo el mar lejano, negro y fosco.<br \/>\nIr\u00f3nica la boca. Ruge el viento. <\/em><\/p>\n<p>La ni\u00f1a pasaba delante de aquel libro todos los d\u00edas. Era de su madre y estaba en la biblioteca de su casa como tantos otros. Un d\u00eda, aburrida, esos d\u00edas que la ni\u00f1ez se va alejando y las nuevas inquietudes son m\u00e1s exitantes, tom\u00f3 <em>Antolog\u00eda Po\u00e9tica<\/em> de Alfonsina Storni. Se sent\u00f3 en una silla al lado de la pecera donde hab\u00eda un poco de luz, era la hora de la siesta y las persianas estaban semibajas. La selecci\u00f3n de poemas estaba ordenada cronol\u00f3gicamente y no le interesaba leerlos en orden. Hojeando de atr\u00e1s para adelante y de adelante para atr\u00e1s, descubri\u00f3 Fiesta. Su nombre la remit\u00eda a un estado de alegr\u00eda, de libertad. Esa palabra era como un espejismo de la felicidad. Asomarse a aqu\u00e9l texto fue como abrir la puerta de su alma.<\/p>\n<p>Poco sab\u00eda ella sobre su autora, la hab\u00eda escuchado nombrar algunas veces y sab\u00eda que en Mar del Plata hab\u00eda un monumento en su memoria.  Poco sab\u00eda ella que Alfonsina Storni fue una revolucionaria en las letras, fue una mujer audaz con ideas de vanguardia. Ella marc\u00f3 un camino de liberaci\u00f3n femenina que luego siguieron otras poetas latinoamericanas, como Alejandra Pizarnik, quien hizo un recorrido m\u00e1s veloz, y en los sesenta ya dejaba al poema culto por uno destrabado.  Alfonsina hizo diferencia en la forma y en el contenido.<\/p>\n<p><em>Fiesta<\/em> es un ejemplo de la mutaci\u00f3n de la poes\u00eda de Storni. El texto es un juego ir\u00f3nico respecto al ideal femenino de la \u00e9poca. Es un puente entre uno y otro, es un laberinto de desautorizaci\u00f3n al discurso hegem\u00f3nico.  Abandona los sue\u00f1os, las flores, las mujeres de los tules para darle la espalda. Para mirar aquel modelo de mujer l\u00e1nguida desde un mar  negro, contra un viento que ruge y con una boca, que dispara iron\u00edas para construir sentido.<\/p>\n<p>La ni\u00f1a contemplaba las palabras que resonaban en su mente y en su cuerpo. En ese instante el mundo entero para ella eran esas hojas amarillas y \u00e1speras iluminadas por una pecera. Sinti\u00f3 nostalgia porque una parte de ella se estaba yendo pero a la vez la quer\u00eda dejar ir para experimentar algo nuevo,  una sensaci\u00f3n que roza el dolor y el placer.  <em>Fiesta <\/em>fue esa experiencia que la acerc\u00f3 a la adultez, fue esa palabra, que como dice la canci\u00f3n de Carlos Varela, <em>no dice nada y al mismo tiempo, esconde todo<\/em>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un poema, un momento, una revoluci\u00f3n. Alfonsin Storni fue una de las precursoras en la poes\u00eda feminista y sus letras marcaron distintas generaciones a trav\u00e9s del tiempo Por Mar\u00eda Luj\u00e1n Torralba @lutijuana Junto a la playa, n\u00fabiles criaturas, Dulces y bellas, danzan, las cinturas Abandonadas en el brazo amigo. Y las estrellas sirven de testigo. Visten de azul, de blanco, plata, verde&#8230; Y la mano peque\u00f1a, que se pierde Entre la grande, espera. Y la fingida, Vaga frase amorosa, ya es cre\u00edda. Hay quien dice feliz:-La vida es bella. Hay quien tiende su mano hacia una estrella Y la espera con dulce arrobamiento. Yo me vuelvo de espaldas. Desde un quiosco Contemplo el mar lejano, negro y fosco. Ir\u00f3nica la boca. Ruge el viento. La ni\u00f1a pasaba delante de aquel libro todos los d\u00edas. Era de su madre y estaba en la biblioteca de su casa como tantos otros. Un d\u00eda, aburrida, esos d\u00edas que la ni\u00f1ez se va alejando y las nuevas inquietudes son m\u00e1s exitantes, tom\u00f3 Antolog\u00eda Po\u00e9tica de Alfonsina Storni. Se sent\u00f3 en una silla al lado de la pecera donde hab\u00eda un poco de luz, era la hora de la siesta y las persianas estaban semibajas. 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