{"id":1848,"date":"2011-11-24T18:33:46","date_gmt":"2011-11-24T18:33:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistadinamo.com\/?p=1848"},"modified":"2011-11-25T12:41:34","modified_gmt":"2011-11-25T12:41:34","slug":"con-el-cuerpo-y-con-el-alma","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.revistadinamo.com\/?p=1848","title":{"rendered":"Con el cuerpo y con el alma"},"content":{"rendered":"<p>H\u00e9ctor Viel Temperley fue un poeta m\u00edstico. Poco difundidas en su \u00e9poca, sus obras hoy son eje de la vanguardia de la poes\u00eda argentina<\/p>\n<p>Por Mar\u00eda Luj\u00e1n Torralba<br \/>\n@<a href=\"http:\/\/twitter.com\/#!\/lutijuana\">lutijuana<\/a><br \/>\n<img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/es.globalvoicesonline.org_.jpg\" alt=\"\" title=\"es.globalvoicesonline.org\" width=\"480\" height=\"368\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1853\" srcset=\"http:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/es.globalvoicesonline.org_.jpg 480w, http:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/es.globalvoicesonline.org_-300x230.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/p>\n<p>\u201cVengo de comulgar y estoy en \u00e9xtasis\u201d<br \/>\n<em>Crawl <\/em>(1982)<\/p>\n<p>El cuerpo y el alma, el alma y el cuerpo, el agua y la poes\u00eda, la poes\u00eda y el alma, el agua y el cuerpo. H\u00e9ctor Viel Temperley fue un poeta que vivi\u00f3 su vida transitando el alma a trav\u00e9s del cuerpo y el cuerpo a trav\u00e9s del alma. Estos elementos son un faro que ilumina toda su obra, poco difundida, pero no menos hermosa y conmovedora. <\/p>\n<p>Los versos de este escritor solitario fallecido hace 24 a\u00f1os son un arte que amplifica las percepciones. Muchas veces relacionados con la poes\u00eda religiosa, Viel Temperley escrib\u00eda desde el misticismo m\u00e1s puro, y as\u00ed lo explicaba en una entrevista con Sergio Bizzio: \u201cSer\u00e9 un m\u00edstico, un poeta surrealista, cualquier cosa, pero no religioso. Hablo de marineros y de nadadores. Jesucristo aparece a trav\u00e9s de un rufi\u00e1n, de un vago, de un ba\u00f1ero. Pongo \u00abBesarme el rostro en Jesucristo\u00bb, queriendo decir que Cristo me hab\u00eda llevado a besarme a m\u00ed mismo en \u00e9l. En \u00e9l, pero a m\u00ed mismo, eso es lo que me interesa. No me dirijo a \u00e9l dejando de lado mi amor por esa chica al lado de la l\u00e1mpara, lo busco ah\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>Etom\u00edn (seud\u00f3nimo que utilizaba el escritor para firmar las cartas a su hija) viv\u00eda en un departamento de la Ciudad de Buenos Aires en la calle Pellegrini a metros de Santa Fe escribiendo abstra\u00eddo del caos. Era un viajante y un gran nadador. Amaba las playas y el r\u00edo, era cerca del agua donde yac\u00eda en nirvana. <\/p>\n<p>Uno de sus poemas m\u00e1s relevantes fue <em>Crawl<\/em>, donde optimiza los recursos para que el lector sea m\u00e1s que un receptor de sus palabras y experimente emociones sublimes. El lenguaje era como un m\u00e9dium entre el cuerpo y el alma as\u00ed como lo era el agua. La estructura determina el sentido del poema, no existe la divisi\u00f3n entre forma y contenido. El ritmo de los versos son brazadas en un r\u00edo, cada pausa sirve para tomar aire y continuar. <\/p>\n<p>En la charla mencionada con Bizzio, Viel Temperley recuerda que cuando era chico viv\u00eda en Vicente L\u00f3pez, y todas las ma\u00f1anas su mam\u00e1 lo llevaba al r\u00edo, cargado en la espalda porque todav\u00eda no sab\u00eda caminar. Un d\u00eda se cay\u00f3 al agua, y cuenta: \u201cRecuerdo que estaba sentado debajo del agua en paz, sin extra\u00f1ar absolutamente la vida, la respiraci\u00f3n, el mundo. Lo \u00fanico que sent\u00eda era el \u00e9xtasis de ver una pared color tierra cruzada por el sol: era un manto anaranjado que yo ten\u00eda ante los ojos. Y era fel\u00edz.\u201d<\/p>\n<p>Seg\u00fan el escritor Juan Forn, Viel Temperley era un ser que irradiaba luz aun cuando estaba muriendo. En 1986 fue internado en el Hospital Brit\u00e1nico en Parque Patricios, all\u00ed le abrieron la cabeza con una sierra pero sus ideas se quedaron para luego crear su mejor obra: Hospital Brit\u00e1nico. <\/p>\n<p>Su espiritualidad y la muerte de su amada madre colaboraron en aquel momento para que el poeta creara las im\u00e1genes surrealistas del libro. Fue junto a Bizzio donde confes\u00f3: \u201cMe operaron del mate y a los dos o tres d\u00edas salgo al jard\u00edn. Iba del brazo de mi mujer. Nos sentamos delante de un pabell\u00f3n, al que llamo Pabell\u00f3n Rosetto. Volaban unas mariposas y hab\u00eda unos eucaliptus muy hermosos, nada m\u00e1s que esto, y fui rodeado y traspasado por una sensaci\u00f3n de amor tan intensa que me arruin\u00f3 la vida en el mundo\u201d.<\/p>\n<p>H\u00e9ctor Viel Temperley fue elegido por D\u00ednamo porque es un poeta diferente, poco reconocido por las elites literarias pero con una riqueza expresiva sobresaliente. Viel Temperley el nadador, el poeta que se sumerge en el agua, vive, siente, ama, goza, sufre para luego salir como un resucitado, como un Cristo en su viaje eterno.<\/p>\n<p><strong>Hospital Brit\u00e1nico<\/strong>, 1986<br \/>\n(fragmento)<\/p>\n<p><strong>Tengo la cabeza vendada<\/strong> (textos prof\u00e9ticos)<\/p>\n<p>Mi cuerpo-con aves como bistur\u00edes en la frente-entra en mi alma (1984)<\/p>\n<p>Santa Reina de los misterios del rosario del hacha y de las brazadas lejos del espig\u00f3n: Ruega por m\u00ed que estoy en una zona donde nunca hab\u00eda anclado con maniobras de Cristo en mi cabeza. (1985)<\/p>\n<p>Se\u00f1or: Desde este instante mi cabeza quiere ser, por los siglos de los siglos, herida de Tu Mano bendici\u00e9ndome en fuego. (1984)<\/p>\n<p>El sol como la blanca velocidad de Dios en mi cabeza, que la aspira y desgarra hacia la nuca. (1984)<\/p>\n<p><strong>Tengo la cabeza vendada <\/strong>(texto del hombre en la playa)<\/p>\n<p>El sol entra con mi alma en mi cabeza (o mi cuerpo-con la Resurrecci\u00f3n-entra en mi alma). (1984)<\/p>\n<p><strong>Tengo la cabeza vendada<\/strong> (texto del hombre en la playa)<\/p>\n<p>Por culpa del viento de fuego que penetra en su herida, en este instante, Tu Mano traza un ancla y no una cruz en mi cabeza.<br \/>\nQuiero beber hacia mi nuca, eternamente, los dos brazos del ancla del temblor de Tu Carne y de la prisa de los Cielos. (1984)<\/p>\n<p><strong>Crawl <\/strong>(1982)<\/p>\n<p>Vengo de comulgar y estoy en \u00e9xtasis,<br \/>\naunque comulgu\u00e9 como un ahogado,<br \/>\nmientras en una celda<br \/>\nde mi memoria arrecia<br \/>\nla lluvia del sudeste,<br \/>\nigual que siempre<br \/>\nembiste al sesgo a un espig\u00f3n muy largo,<br \/>\ny barre el largo aviso<br \/>\nde vermut que lo escuda<br \/>\ncon su llamado azul,<br \/>\ncasi gris en el l\u00edmite,<br \/>\npara escurrirse por la tez del mundo<br \/>\nhacia los ojos de los nadadores:<br \/>\ndos o tres guardavidas,<br \/>\ndos adolescentes<br \/>\ny un vago de la arena que cortaron<br \/>\ncon una diagonal<br \/>\nel mar desde su playa.<br \/>\nVengo de comulgar y estoy en \u00e9xtasis<br \/>\ncontemplando unas s\u00e1banas<br \/>\nque s\u00f3lo de m\u00ed penden<br \/>\nsin querer olvidar que en esta balsa,<br \/>\nde tiempo que detengo y de escafandra<br \/>\ncon pasos de mujer,<br \/>\nnunca fui absuelto<br \/>\nen el adolescente y en el viento<br \/>\nni en la cuerda del crawl, que de los hierros<br \/>\ncavernosos comienza<br \/>\na separarse;<br \/>\nni siquiera en las manos desliz\u00e1ndose<br \/>\nni en el agua \u2013que corre entre los dedos\u2013<br \/>\nni en los dedos, lig\u00e1ndose despacio<br \/>\npara remar con aprensi\u00f3n<br \/>\nde nuevo<br \/>\nall\u00ed donde no hay mesa para apoyar los brazos<br \/>\ny esperar que alguien venga<br \/>\ndesde su pueblo a visitarnos;<br \/>\nnadie fuma ni duerme, y \u2013en d\u00edas<br \/>\nde gran calma\u2013<br \/>\nsobre el plato de un hombro<br \/>\npuede viajar un vaso.<br \/>\nVengo de comulgar y estoy en \u00e9xtasis<br \/>\naunque comulgu\u00e9 con los cosacos<br \/>\nsentados a una mesa bajo el cielo<br \/>\ny los eucaliptus que con ellos<br \/>\nse cimbran estos d\u00edas bochornosos<br \/>\nen que camino hasta las areneras<br \/>\ndel sur de la ciudad<br \/>\n\u2013el vizca\u00edno,<br \/>\nsanta adela,<br \/>\nla elisa\u2013<br \/>\n(a la sombra hay un loco, y hay un \u00e1rbol<br \/>\nmuy alto<br \/>\ny alguien dice \u201ccristo en rusia\u201d)<br \/>\ne insolado hablo al yo que est\u00e1 en su orilla,<br \/>\nans\u00edo su aventura<br \/>\nen otro hombre,<br \/>\ny a la hora en que no s\u00e9 si tuve esclava,<br \/>\nsi busco a dios,<br \/>\nsi quiero ser o serme,<br \/>\nsi fui vendido a tierra o si amo poco,<br \/>\ns\u00e9 que El quiere venir pero no puede<br \/>\ncruzar \u2013si no lo robo como a un banco<br \/>\npesado de galeote\u2013<br \/>\nesa balanza<br \/>\nque es tanta hacia ambos lados<br \/>\natrancando mis puertas:<br \/>\nla abierta, marginal, no interrumpida<br \/>\nmatriz sin cabecera<br \/>\ndonde gate\u00f3 la vida,<br \/>\ndonde algunos gatean<br \/>\ny su alma s\u00f3lo traga lo mismo que el mar traga:<br \/>\naletas, playas solas e iguales, hombres d\u00e9biles<br \/>\ny una pared espesa<br \/>\nde cet\u00e1ceo y de f\u00e1brica.<br \/>\nVengo de comulgar y estoy en \u00e9xtasis<br \/>\nY hacia otro hombre apuntan los prism\u00e1ticos<br \/>\nDe la escuela de n\u00e1utica \u2013que resist\u00ed\u2013 y del pl\u00e1tano<br \/>\nQue no s\u00e9 m\u00e1s cu\u00e1l es, que est\u00e1 en el puerto<br \/>\ncon otros cien,<br \/>\nque un d\u00eda fue ciruelo<br \/>\nO grito de novicia de piletas vac\u00edas<br \/>\nrotas por el all\u00e1,<br \/>\ndespu\u00e9s zureo<br \/>\nDe torcaza escondida en los portones<br \/>\ncalientes de un estadio en el suburbio.<br \/>\nMientras ellas tra\u00edan la pobreza,<br \/>\nla se\u00f1al del aborto, los cabellos,<br \/>\nlas manchas de salitre y,<br \/>\nen las albas,<br \/>\nOseo en mi rostro y largo como un tend\u00f3n de aquiles<br \/>\nde muchacha de pueblo<br \/>\nque camina o que duerme,<br \/>\nEse olor a infinito enverjado, pujante<br \/>\njunto al Crucificado<br \/>\nque ocupaba,<br \/>\nincorrupto,<br \/>\nLa mitad de la balsa, del cerebro,<br \/>\nde las islas del techo<br \/>\ny del desag\u00fce<br \/>\n\u2013Que se arrastraba angosto, a cielo abierto,<br \/>\nigual que un regimiento entre violetas,<br \/>\nCon hilos de agua vieja, grandes hojas<br \/>\nde palmeras, tapitas de cervezas,<br \/>\ncampanillas silvestres, mucho tiempo<br \/>\nsin Teresa, que am\u00e9 a los doce a\u00f1os\u2013,<br \/>\ny la mitad<br \/>\ndel mar:<br \/>\npor<br \/>\ndonde,<br \/>\nme dec\u00eda,<br \/>\nDentro de poco el sol ser\u00eda un gallo<br \/>\nen un carro blindado,<br \/>\ny la cabeza<br \/>\nsobre plata<br \/>\n\u2013enseguida\u2013<br \/>\ndel Bautista.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>H\u00e9ctor Viel Temperley fue un poeta m\u00edstico. 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