{"id":1412,"date":"2011-08-23T01:03:51","date_gmt":"2011-08-23T01:03:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.revistadinamo.com\/?p=1412"},"modified":"2011-08-30T00:00:26","modified_gmt":"2011-08-30T00:00:26","slug":"un-simbolo-del-tratado-de-libre-comercio-entre-china-y-costa-rica","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.revistadinamo.com\/?p=1412","title":{"rendered":"Un s\u00edmbolo del comercio entre China y Costa Rica"},"content":{"rendered":"<p>El Estadio Nacional de San Jos\u00e9 fue un regalo del gigante asi\u00e1tico, que intercambia sus manufacturas por materias primas y utiliza al pa\u00eds como plataforma para colocar exportaciones en el Nafta (M\u00e9xico, Estados Unidos y Canad\u00e1).  <\/p>\n<p>Por Bruno Sgarzini<br \/>\n@<a href=\"http:\/\/twitter.com\/brunosgarzini\">brunosgarzini<\/a><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/estadio-costa-rica1.jpg\" alt=\"\" title=\"estadio costa rica\" width=\"480\" height=\"368\" class=\"alignnone size-full wp-image-1414\" srcset=\"http:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/estadio-costa-rica1.jpg 480w, http:\/\/www.revistadinamo.com\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/estadio-costa-rica1-300x230.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/p>\n<p>Rebota, rebota y rebota de arriba abajo y desciende hasta deslizarse por el c\u00e9sped  con sus gajos pele\u00e1ndose por ser reflejados por las imponentes luces del estadio. Se dirige hacia el pie de un argentino valuado en lo que cuesta el presupuesto anual de un municipio de Costa Rica. Este la para sin mirarla y, en un movimiento, el bal\u00f3n ya no es de \u00e9l, sino del aire y de otro compa\u00f1ero que viene, como si perdiera el \u00faltimo colectivo hacia la esquina donde se tiran los centros. Llega, llega, no, no, no llega. Mano a la cabeza, mordida de labio y un pu\u00f1etazo al aire que devuelve a la ni\u00f1ez en la que todo se protestaba.<\/p>\n<p>La soledad de esa cabeza al cielo con rememoraci\u00f3n de familiares es la de un argentino en medio de una cancha llena de ticos. Festejan la inauguraci\u00f3n de un estadio donado por China tras la firma de un Tratado de Libre de Comercio, el segundo del pa\u00eds despu\u00e9s de uno acordado con Estados Unidos. Del \u00faltimo acuerdo, est\u00e1n las bandejas de comida r\u00e1pida que pasan con gorras de cocineros y delantales de colores chillones de acuerdo con las marcas internacionales.<\/p>\n<p>Del primero est\u00e1 el estadio que se ve por encima de los edificios y la Sabana, como se le llama al bosque de San Jos\u00e9, capital del pa\u00eds. Es un cesto moderno abierto al aire y con fierros blancos que dejan chica la modernidad del siglo XX y asoman en el nuevo hibrido de construcciones que pueden estar aqu\u00ed, all\u00e1 y donde est\u00e9 el dinero necesario. Pareciera que estuviera abierto para cerrarse de un solo tir\u00f3n si le diera al cielo por llorar. <\/p>\n<p>Adentro, miles de brazos se levantan de un lado, el agua de gente se va hacia arriba. Los asientos chiquitos sin espalda hacen de la cercan\u00eda solo un espacio de aire entre hombro y hombro. El arquero pone la pelota en la l\u00ednea del \u00e1rea chica y la desinfla de un lado para enviarla por los aires y aires. La redonda brilla por los flashes que salen desde todo los lados de la tribuna redonda del estadio.<\/p>\n<p>Al lado una rubia mastica un chicle p\u00farpura con la boca abierta y se enrula una porci\u00f3n de pelo. Su novio de espalda ancha le dice al amigo que el \u201cpartido es una estafa\u201d y que \u201cc\u00f3mo puede ser que el cara de picha de Messi no juegue\u201d.  Es que la idea original era que el astro futbol\u00edstico rompiera una botella de champagne en una columna del estadio. As\u00ed hubiese inaugurado esa edificaci\u00f3n construida en a\u00f1o y medio por una flotilla de chinos que trabaj\u00f3 a luz, sombra y cama caliente.  <\/p>\n<p>El partido no se detiene a escuchar el \u201cbsbsbs\u201d de la tribuna y el relator de la radio toma la posta: \u201cMascherano se la pasa a Biglia, \u00e9ste tira un pase largo a Gait\u00e1n que la para con el pie y la deja c\u00f3moda para continuar a toda velocidad. (Rsss, interferencia, no se escucha nada, voz de mujer)  Este TLC es un importante mecanismo que busca estimular la producci\u00f3n nacional. (Voz de hombre) Se acerca un jugador contrario, (Voz de mujer) diversifica la oferta exportable, tira un pase en cortada para Zabaleta que corre hacia dentro del \u00e1rea chica, (voz de mujer) fomenta la inversi\u00f3n, la cooperaci\u00f3n y m\u00e1s y mejores empleos,(voz de hombre) pero no el lateral vuelve a quedarse corto, (voz de mujer) busca seguir cultivando la relaci\u00f3n comercial y pol\u00edtica\u201d.<\/p>\n<p>El muchacho intenta arreglar la antena de su aparato pero no hay caso, la presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, dijo sus palabras y la jugada se perdi\u00f3 en los videos de los archivos  deportivos. M\u00e1s abajo, en la \u00fanica zona natural del estadio, un tico se la pasa a uno y en dos pases ya el delantero del equipo, un pelado que de atr\u00e1s pareciera que se hubiese bajado de un caballo, avanza directo al \u00e1rea de gol, pero remata por arriba del arco.    <\/p>\n<p>La voz del estadio aprovecha el momento para dar un aviso sobre el TLC: \u201cLas exportaciones chinas que gozar\u00e1n de reducciones arancelarias al entrar en el mercado costarricense incluyen principalmente las materias primas y productos textiles, productos de industria ligera, m\u00e1quinas, equipos el\u00e9ctricos, vegetales, frutas, autom\u00f3viles, productos qu\u00edmicos, productos de piel sin procesar y productos de cuero, entre otros\u201d. <\/p>\n<p>No se le entiende nada porque su voz se pierde en la gravedad y el eco del estadio abierto hacia el espacio. Ya no se entiende porque todo transcurre en el medio y los dos equipos se pelean por qui\u00e9n pierde m\u00e1s r\u00e1pido la pelota. Se acerca un hombre de traje que se sienta a un costado. Espera que el juego se termin\u00e9 de meter en el bostezo del negro de al lado para aclarar que \u201clos chinos colocan sus productos manufacturados e inversiones en comunicaciones, miner\u00eda y petr\u00f3leo y usan al pa\u00eds como una de sus plataformas de ventas al Nafta (M\u00e9xico, Estados Unidos y Canada)\u201d.  <\/p>\n<p>Esto, seg\u00fan \u00e9l, Gustavo Cardozo del Centro Argentino de Estudios Internacionales (CAEI), funciona como una pol\u00edtica de doble est\u00e1ndar ya que por un lado \u201cact\u00faan en lo econ\u00f3mico y realizan obras de infraestructuras viales y mar\u00edtimas para ingresar con mayor facilidad sus exportaciones al continente, tambi\u00e9n recortan el espacio de maniobra de Taiw\u00e1n (rep\u00fablica que se independiz\u00f3 de China) en la regi\u00f3n al obligar que pa\u00edses como Panam\u00e1 y Costa Rica rompan relaciones con ella para satisfacerlos\u201d.<\/p>\n<p>Se levanta y se aleja con un pie m\u00e1s arriba que otro. El partido sigue mon\u00f3tono: medio, pelotazo, afuera, saque, cabezazo, rechazo hacia la luna, cabezazo, dos toques, medio, pelotazo, saque. Al lado, el pibe de gorra rapera hacia un costado levanta por cuarta vez su mano para llamar a uno de los vendedores ambulantes de comida r\u00e1pida. Esta vez va por una pizza.  <\/p>\n<p>Enfrente pasan dos o tres personas que tapan el juego con sus perfiles en avance. Atr\u00e1s viene Juan Mar\u00eda Gonz\u00e1lez, presidente de la C\u00e1mara de Industrias de Costa Rica. Se frena y escupe una frase antes de continuar con su partida: \u201cEl TLC con China corta las alas a la innovaci\u00f3n y al desarrollo futuro de la industria costarricense. Cuando los chinos entregan el 95% de las partidas de una vez es porque saben que es imposible competir con ellos\u201d.<\/p>\n<p>Ni bien se diluye su rostro tapado por la sombra que dibuja la luz que pega en su cabeza, el \u00e1rbitro de uniforme amarrillo levanta sus dos brazos en alto e indica con una mano hacia el medio el fin del encuentro. De a poco los chorros de gente se esparcen por todo el estadio hacia las salidas. Entre los murmullos, se escucha la decepci\u00f3n por el partido y una promesa de enojo eterno contra Messi por haberse hecho el \u201clesionado\u201d para no jugar el encuentro.<\/p>\n<p>El refunfuneo se aleja de a poco del estadio que simboliza el acuerdo econ\u00f3mico con la superpotencia. La muchedumbre es digerida por las calles de San Jos\u00e9 y los hechos son explicados en letras por un diario que, en su \u00faltima p\u00e1gina, tiene una nota chiquita que dice: \u201cSeg\u00fan un informe de la CEPAL, a cuatro a\u00f1os de que M\u00e9xico firmase un TLC con Estados Unidos, la pobreza en ese pa\u00eds asciende al 55%. Las empresas de origen norteamericano representan el mismo porcentaje si se analiza la nacionalidad de las compa\u00f1\u00edas que trabajan en ese pa\u00eds latinoamericano\u201d. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Estadio Nacional de San Jos\u00e9 fue un regalo del gigante asi\u00e1tico, que intercambia sus manufacturas por materias primas y utiliza al pa\u00eds como plataforma para colocar exportaciones en el Nafta (M\u00e9xico, Estados Unidos y Canad\u00e1). Por Bruno Sgarzini @brunosgarzini Rebota, rebota y rebota de arriba abajo y desciende hasta deslizarse por el c\u00e9sped con sus gajos pele\u00e1ndose por ser reflejados por las imponentes luces del estadio. Se dirige hacia el pie de un argentino valuado en lo que cuesta el presupuesto anual de un municipio de Costa Rica. Este la para sin mirarla y, en un movimiento, el bal\u00f3n ya no es de \u00e9l, sino del aire y de otro compa\u00f1ero que viene, como si perdiera el \u00faltimo colectivo hacia la esquina donde se tiran los centros. Llega, llega, no, no, no llega. Mano a la cabeza, mordida de labio y un pu\u00f1etazo al aire que devuelve a la ni\u00f1ez en la que todo se protestaba. La soledad de esa cabeza al cielo con rememoraci\u00f3n de familiares es la de un argentino en medio de una cancha llena de ticos. 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